<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Inventario &#187; Lucía Estrada</title>
	<atom:link href="http://www.laurenmendinueta.com/tag/lucia-estrada/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.laurenmendinueta.com</link>
	<description>Blog literario, literatura colombiana, literatura española, literatura griega, literatura africana</description>
	<lastBuildDate>Tue, 17 Aug 2010 21:06:37 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.1</generator>
		<item>
		<title>Lucía Estrada, el don de la poesía</title>
		<link>http://www.laurenmendinueta.com/lucia-estrada-el-don-de-la-poesia/</link>
		<comments>http://www.laurenmendinueta.com/lucia-estrada-el-don-de-la-poesia/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 29 Jun 2008 16:49:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[autores colombianos]]></category>
		<category><![CDATA[poesía]]></category>
		<category><![CDATA[autores colombinos]]></category>
		<category><![CDATA[Escritores colombianos]]></category>
		<category><![CDATA[Jairo Arturo sanabria]]></category>
		<category><![CDATA[Lucía Estrada]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.laurenmendinueta.com/?p=33</guid>
		<description><![CDATA[Lucía Estrada es una de las más talentosas poetas colombianas de hoy, y también una de mis favoritas. Su primer poemario titulado Fuegos Nocturnos apareció en Medellín en 1997. Entonces la poeta tenía 17 años y sorprendió con un libro sereno, reflexivo, que para nada se identificaría con la voz de una adolescente. Uno de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Lucía Estrada es una de las más talentosas poetas colombianas de hoy, y también una de mis favoritas. Su primer poemario titulado <span style="font-weight:bold;">Fuegos Nocturnos</span> apareció en Medellín en 1997. Entonces la poeta tenía 17 años y sorprendió con un libro sereno, reflexivo, que para nada se identificaría con la voz de una adolescente. Uno de mis poemas favoritos de ese libro se titula <span style="font-weight:bold;">El Círculo del Poema</span>:</p>
<p>Cada poema abre otro silencio,<br />
recorre las estancias últimas<a href="http://bp3.blogger.com/_EEKiOotHyN8/SGe-J6_fpqI/AAAAAAAAATI/Eyqkn4idvKA/s1600-h/lucia.jpg" rel="lightbox[33]" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"><img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5217347770995680930" style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://bp3.blogger.com/_EEKiOotHyN8/SGe-J6_fpqI/AAAAAAAAATI/Eyqkn4idvKA/s320/lucia.jpg" border="0" alt="" /></a><br />
de la palabra<br />
para volver al todo.</p>
<p>Se precipita en el vacío<br />
después de circular<br />
de mano en mano,<br />
de labio en labio<br />
hasta que no queda ningún vestigio<br />
de la sangre que acuñó su moneda.</p>
<p>Cada poema<br />
un desafío al ojo atento<br />
en el instante justo<br />
de la caída.</p>
<p>Tres años después de <span style="font-weight:bold;">Fuegos Nocturnos</span>, en el año 2000, Lucía Estrada publica en San José de Costa Rica <span style="font-weight:bold;">Noche Líquida</span>. La renuncia a intitular cada poema consigue que el libro se pueda leer como una sola pieza. Cada uno de sus poemas nocturnos está cargado de una iluminación. Leamos un fragmento:</p>
<p><span id="more-33"></span></p>
<p>El árbol de la noche crece<br />
en un extremo del jardín.<br />
Yo cuido sus raíces,<br />
podo una por una sus ramas<br />
y escojo paciente los frutos.</p>
<p>la noche cava la tierra<br />
hasta encontrar la flor oscura<br />
que la sostiene.</p>
<p>Noche para sí,<br />
noche a través de la noche.</p>
<p>En ella confluyen las voces<br />
de aquellos que giran<br />
y son vértigo.</p>
<p>¿Qué ven desde allí?<br />
¿A qué lugar se sujetan?</p>
<p>En 2004 la escritora vuelve a publicar en Medellín. Nos encontramos en <span style="font-weight:bold;">Maiastra</span> con un libro de ruptura. Para empezar el poemario está casi completamente escrito en prosa y la imagen pasa a ocupar el lugar que antes tenía la reflexión. Lucía edopta una voz más dominada por la imaginación que la de los libros anteriores. Además aparece un tema que inquieta y reaparece constantemente en su poética: La mujer y su lugar en el mundo.</p>
<p><span style="font-weight:bold;">XXXII</span></p>
<p>Entra en el cuarto. Mi nacimiento la trajo consigo, su corona de cuervos, su gran estatura. Unce mis ojos a la pesadilla, siglos a la ceremonia del bosque lunar que se cumple al cierre de sus puertas. Su sola presencia es mi arcano. Ella canta un lago sin fondo, y en el canto, la casa se construye bajo el espino.<br />
Oscuridad que ha de abrirse.</p>
<p>En <span style="font-weight:bold;">La Hijas del espino</span> (2006) Lucía se presenta en todo su esplendor como una poeta dueña de los mejor recursos literarios. El libro aparece en Medellín con un prólogo muy elogioso de Juan Manuel Roca en el que dice: “Son retratos líricos y retratos clínicos de honda belleza de forma y honda belleza de contenido, envueltos en un lenguaje despojado de afeites y ropajes. Y lejos, muy lejos, de trasuntos feministas y de lo puramente anecdótico o episódico. El lenguaje de estos poemas está tocado de augurios, de atisbos de futuro.” Y concluye el poeta diciéndonos: “Las Hijas del Espino es uno de los más bellos libros que se hayan escrito en Colombia, desde la Madre Josefa a nuestros días. Sutil, dulceamargo, reposado, evocador e inquietante. Lucía Estrada sabe, como lo sabía Alma Malher, que es <span style="font-style:italic;">más bella la mano / al pulsar una cuerda invisible</span>.” La selección de los poemas de este libro estuvo a cargo de su propia autora, quien los envió para que pudiéramos disfrutarlos en Inventario.</p>
<p><span style="font-weight:bold;">ALMA MALHER</span></p>
<p>Yo también lo prefiero.<br />
Es más bella la mano<br />
al pulsar una cuerda invisible.</p>
<p>Cuando duermes,<br />
reaparecen las tres mil sombras de tus dedos<br />
tejiendo filigranas<br />
en el oscuro cuello del dragón.</p>
<p>Te miro inquieta<br />
sin atreverme a respirar.<br />
Es la hora más alta<br />
del doble vuelo nocturno.</p>
<p>Escribo en la seda de tus párpados<br />
mi temor de perderle,<br />
de que huya como un gato por los techos,<br />
de que salte y reviente la cuerda</p>
<p>de todas las campanas del mundo,<br />
de que se despeñe con el sonido metálico<br />
de un arcángel<br />
en el centro mismo de la orquesta.</p>
<p>Yo también lo prefiero<br />
cóncavo y oscuro.</p>
<p>La clave blanca y negra<br />
de todo cuanto existe<br />
se advierte<br />
en su sinfonía de agujas.</p>
<p><span style="font-weight:bold;">EMMA DEUNIE</span></p>
<p>El estupor es tan viejo<br />
como la espera.</p>
<p>No hay ventanas que miren<br />
hacia la gran ciudad,<br />
sólo ríos de palabras<br />
chocando contra las paredes.</p>
<p>Lo que resta de lejanía<br />
es mi consuelo,<br />
el cuerpo mutilado de la araña<br />
que no alcanza su presa.</p>
<p>Un poco más de dolor<br />
y estarás a salvo.</p>
<p>Tela sangrante<br />
en el confín de toda esperanza.</p>
<p>Sólo el espejo<br />
se conduele de su imagen,</p>
<p>sólo el cristal<br />
del resplandor que encierra.</p>
<p>Un rostro visto muchas veces<br />
termina por echarse al olvido,<br />
no así la rueda de la fortuna<br />
que se repite<br />
y derriba cada vez el cerco<br />
de las premoniciones.</p>
<p>Quien se aferra<br />
es el primero en salir.</p>
<p><span style="font-weight:bold;">CRESCENCE EUGÉNIE MURAT</span></p>
<p>Nada se revela más oculto<br />
que lo cercano,<br />
aquello que miras sin mirar,<br />
las palabras dichas<br />
desde siempre,<br />
los trazos de una caligrafía<br />
abierta,<br />
el corazón que hiende la espada<br />
y que se ofrece<br />
a quien no pronunció su nombre<br />
desde antiguo.</p>
<p>Si descubriera una sola<br />
de mis manos<br />
¿descifrarías las líneas<br />
del misterio?<br />
¿sabrías que toda búsqueda<br />
tiene su lámpara,<br />
todo camino su límite,<br />
toda sabiduría<br />
su árbol de inocencia?</p>
<p><span style="font-weight:bold;"><br />
COSIMA WAGNER<br />
</span><br />
Ofreceré mis ojos<br />
al paso de la yegua nocturna,<br />
ofreceré mi fiebre,<br />
el arco de la medianoche;<br />
porque tú estás al fondo,<br />
porque es tu imagen<br />
la que se oculta bajo el yelmo.</p>
<p>Una danza mortal<br />
en el vientre blanco<br />
de los sonidos que se cruzan.</p>
<p>Somos ángeles enraizados<br />
allí donde nadie sueña.</p>
<p>La casa está vacía<br />
y el oído.<br />
Puedes entrar a galope<br />
en el reino de los timbales<br />
y las flautas.</p>
<p>Puedo morir<br />
para que la música<br />
siga en ascenso.</p>
<p><span style="font-weight:bold;">Foto de Jairo Ruiz Sanabria</span></p>

	<h4>Entradas relacionadas</h4>
	<ul class="st-related-posts">
	<li><a href="http://www.laurenmendinueta.com/un-poema-inedito-de-eva-duran/" title="Un poema inédito de Eva Duran (julio 29, 2008)">Un poema inédito de Eva Duran</a> (6)</li>
	<li><a href="http://www.laurenmendinueta.com/seis-poetas-colombianos-nacidos-en-1949/" title="Seis poetas colombianos nacidos en 1949 (julio 9, 2008)">Seis poetas colombianos nacidos en 1949</a> (5)</li>
	<li><a href="http://www.laurenmendinueta.com/poemas-de-fernando-charry-lara/" title="Poemas de Fernando Charry Lara (marzo 10, 2008)">Poemas de Fernando Charry Lara</a> (1)</li>
</ul>

]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.laurenmendinueta.com/lucia-estrada-el-don-de-la-poesia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>13</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
