SAUDADES MÍAS PARA ANTONIO TABUCCHI

SAUDADES MÍAS PARA ANTONIO TABUCCHI

Tabucchi y Mendinueta

La última vez que vi a Antonio Tabucchi él reía. Su carcajada retumbaba en el aire con aquella picardía suya que me recordaba las travesuras de los niños pequeños. Eso ocurrió en el mes de noviembre del año pasado. Ya estaba enfermo, pero en ese momento ni él mismo había llegado a presentir la gravedad de su padecimiento. Por el contrario, esa tarde conversó sobre un posible alivio a sus problemas de salud y mencionó la inminencia de un viaje a Paris tan pronto se sintiera restablecido. Todo fue en vano. Su salud nunca mejoró y el viaje a Paris se fue postergando hasta nunca realizarse. El 24 de diciembre me crucé con María José, su mujer, en el kiosco de periódicos de una plaza cercana a nuestras casas en el centro de Lisboa. Conversamos un poco sobre la salud de Antonio y nos despedimos intercambiando votos navideños. Ya nos volveríamos a reunir como en tantas otras ocasiones, nos dijimos.

Tres meses antes el mismo Tabucchi nos había invitado a cuatro escritores, Antonio Sarabia, José Manuel Fajardo, Karla Suárez y a mí, para que los visitáramos, a él y a María José, en la casa a orillas del mar donde ellos acostumbraban pasar parte del verano. De la conversación que sostuvimos durante horas solo retengo algunas anécdotas, pero el sentimiento de felicidad lo conservo entero. Al caer la tarde los seis nos fuimos a una playa cercana para ver la puesta del sol. Recuerdo que Tabucchi estaba radiante y de buen humor. Habíamos pasado el día juntos pero nadie quería despedirse. Un sol increíble, parecido a una naranja ardiente, cayó lentamente en el mar dándonos todavía tiempo y luz para continuar la conversación y los chistes. Cuando nos dijimos adiós me sentí triste. Ahora que lo pienso descubro que lo que sentí no era propiamente tristeza sino saudade. No existían en ese momento motivos para la tristeza. Dicen que la saudade es un sentimiento exclusivo del pueblo portugués, tal vez sea cierto, pero a veces hasta una extranjera como yo se siente partícipe de esa emoción que incluye, junto a la melancolía, el recuerdo agradecido y feliz por alguien, o por algo, que ya no se encuentra cerca. Existe una forma muy bella de enviar saludos en Portugal: manda-lhe saudades minhas, se dice. Es un saludo imposible de traducir al español porque implica que se extraña a la persona, que su ausencia ha dejado un vacío profundo, pero que al mismo tiempo el recuerdo que se tiene de ella es feliz. Esa noche, de regreso a Lisboa, los cuatro coincidimos en que habíamos compartido un día inolvidable.

Tabucchi nunca hablaba de sí mismo o de sus libros, a menos que uno lo instara a ello, y ni siquiera así se extendía demasiado. Era un gran lector de poesía. Nadie conocía mejor la obra de Fernando Pessoa. Hablaba de Pirandello como de un amigo. Había leído a los grandes poetas latinoamericanos y cuando supo que preparaba una antología de la poesía colombiana para publicar en Portugal lo celebró y quiso saber detalles. Conocía bien el Siglo de Oro español y aquella tarde de finales del verano junto al mar, mientras contemplábamos un espléndido limonero, recitó de memoria versos de García Lorca. Sus dotes de políglota le permitieron leer en sus idiomas originales a los grandes autores de la lengua italiana, portuguesa, francesa, inglesa y española.

Contaba Tabucchi que en 1985, cuando quisieron trasladar los huesos de Fernando Pessoa del Cementerio dos Prezeres al Monasterio dos Jerónimos, se dieron de bruces al constatar que el cuerpo del poeta se encontraba incorrupto como si de un santo se tratara. Lo contaba entre risas, intercalando sobrentendidos, guardando ciertas reservas para no robarle a la historia su halo de misterio. Pessoa fue una presencia constante en su obra y su protagonista en libros de ficción y ensayo: Requiem, Un baúl lleno de gente y Los tres últimos días de Fernando Pessoa.

Pocos autores europeos gozan de la fama y prestigio que gozó Tabucchi. Su obra, original, lúcida y llena de humor, está traducida a cuarenta idiomas, y además de los prestigiosos premios que recibió, estuvo varias veces nominado al Premio Nóbel de Literatura. Escribió novelas, colecciones de cuentos, ensayos, obras de teatro y ejerció el periodismo como un instrumento de crítica y protesta contra aquello que consideró injusto. Sostiene Pereira, La Dama de Porto Pym, Nocturno Hindú y Réquiem, son algunas de sus novelas más conocidas. Sostiene Pereira fue llevada al cine por Roberto Faenza, en una película protagonizada por Marcello Mastroianni en 1996. La línea del Horizonte, Nocturno Hindú y Réquiem también fueron llevadas a la gran pantalla.

Antonio Tabucchi y Lauren Mendinueta

Antonio Tabucchi fue un hombre y un autor múltiple y único. La grandeza de su obra acompañó la grandeza de su persona. Todavía no alcanzo a entender por qué la vida me privilegió con la oportunidad de ser su amiga, pero sé que ese privilegio me ha marcado para siempre. El escritor debe morir todos los días de su vida y renacer como un yo incorruptible, decía William Yeats. Si es así, Antonio renace cada día incorruptible e incorrupto, como su amado Pessoa, en el corazón de quienes lo queremos y admiramos.

Ni el velorio ni su entierro fueron actos concurridos. Creo que él lo habría preferido así. Amigos y familiares nos encontramos para recordarlo con afecto y compartir el dolor de su prematura partida. Entre los muchos discursos que se pronunciaron durante esos dos días el más conmovedor fue el de Beatriz, su nieta de nueve años. “A él le habría gustado vernos aquí reunidos”, dijo la niña. Y con voz pausada y serena terminó sus palabras diciéndonos: “Mi abuelo decía que yo era su nieta favorita”. A todos nos consta que lo era. Su nieta favorita y también la única, dos condiciones que en el verdadero amor no son excluyentes.

Al finalizar las honras fúnebres en el cementerio dos Prazeres me acerqué a María José y con los ojos llenos de lágrimas le dije que nunca lo olvidaría. “Tenemos que recordarlo con alegría”, me dijo ella. Yo miré hacia su tumba y dirigiéndome a él pensé en portugués: os teus amigos mandam saudades, Antonio.

 

Lauren Mendinueta

Lisboa, marzo 30 de 2012

Publicado en Revista Arcadia No 79 abril de 2012

http://www.revistaarcadia.com/noticias/articulo/antonio-tabucchi-pisa-1943-lisboa-2012/28199

 

¿Hacia dónde van los animales?

Este artículo de Ernesto Lumbreras fue publicado en el periódico mexicano Milenio el pasado 10 de julio. Es un verdadero honor formar parte de esta antología.

En los próximos meses aparecerá un libro coeditado por el MACO y Almadía donde veintiún poetas escriben sobre Francisco Toledo. Ofrecemos una muestra de esa antología que celebra el mundo alucinado del artista juchiteco.

La mujer del alacrán

Javier España

A Francisco Toledo

Brinca sobre mi pecho infiel, alacrana.
Despierta mi sangre empantanada por los años
que me han convertido en carne para el cementerio,
en mi osario bendecido por la prudencia y el hastío.
Pica toda mi lujuria por cada uno de los poros,
envenéname de ti en contra del tiempo,
de mí mismo, de la noche sin noche.

Ah, ven, alacrana, es hora de morir
en los ríos suicidas del deseo,
en la axila de dios adormecido,
en la patria de tus ingles infinitas.

La rotación

Lauren Mendinueta

Según el orden del tiempo
la tarea del conejo continúa
sin tregua, circula.
Los mortales, el conejo y la serpiente,
se transformarán en lo que son
cuando pertenezcan al Ser-Nada: Errantes.
Los inmortales, Toledo, se retiran,
esconden la mano y dejan a los mortales ser.
Si miro veré al conejo
brincar hacia el pensamiento.
Toledo se ríe de sus bocas sangrantes.
Sabe que el conejo no culminará su empeño.
Sabe que la tarea es inútil e inacabable.
Se ríe de sus bocas abiertas
y de sus ojillos
que no cerrará la tierra de los cementerios.
Teme, eso sí, por la serpiente:
Ella no sabe que la muerte es juego,
que no está preñada,
que aunque siente y su presencia es cierta
ella no es real.
Toledo recuesta la cabeza en su mano
y tiembla porque conoce ciertas historias bíblicas.
Su brazo dibuja una curva,
su rostro es otra curva,
el tiempo a pesar de su empeño de rectitud
es curvo, el mundo es curvo
y se mueve sobre su eje y dibuja otras curvas
y en su curvo cerebro
un conejo devora una serpiente.
Toledo no sabe exactamente
por qué está en un poema.

Francisco Toledo

Francisco Hernández

Soy de muy pocas palabras.
Mejor un brotar de líneas
con sapos y chapulines.
¿Y si me hiciera de barro
acostándome en el suelo
con el pitote de fuera?
Me sostengo la cabeza,
se triplican los espejos
y así ya puedo imprimir
los ladridos de los perros
y las serpientes en cueros.
Escucho una tonadita
que viene desde la costa:
“Las conchas de las tortugas
también se usan como almohadas.
Las calabazas detienen
a los cochinos en brama.
Mi peine es viejo huarache
con el que se peina el mar.
Mi esqueleto está en su hamaca,
le da miedo naufragar.
Un conejo y un coyote
beben tinas de cerveza
para el calor aguantar.
Sopla un olor a mujer
de Ixtepec a Juchitán…”

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*El título ¿Hacia dónde van los animeles? proviene de un verso del colombiano Santiago Mutis Durán, quien participa en el libro de homenaje a Toledo.

Promovido por el MACO y con la complicidad de Almadía, los amigos de Francisco Toledo celebran con la edición del libro ¿Hacia dónde van los animales? 21 poetas dialogan con el arte de Francisco Toledo al genial pintor juchiteco nacido el 17 de julio de 1940. La relación con la poesía es añeja en la trayectoria y en la biografía de Toledo; desde su aparición como pintor tuvo la impronta de la literatura y de la poesía como diálogo estimulante y nutricio para su trabajo visual. A semejanza de los pintores de la llamada escuela de París, al artista oaxaqueño lo han seducido las faenas al alimón con escritores y poetas pero también, a los artistas de la ficción y del verso, se les ha antojado convocarlo para algunas de sus aventuras editoriales. Los resultados, en sus dos versiones, siempre han arrojado trabajos sorprendentes, basta echar un vistazo a libros como Manual de zoología fantástica de Jorge Luis Borges y Margarita Guerrero, Álbum de zoología de José Emilio Pacheco, Canto a la sombra de los animales de Alberto Blanco, El inicio de Verónica Volkow o carpetas como el Chilam Balam, Agüeros y abluciones de Fray Bernardino de Sahagún, Trece maneras de ver un mirlo de Wallace Stevens, Informe para una Academia de Franz Kafka o Los poemas solares de Homero Aridjis.

Con éste y otro antecedentes, un libro como ¿Hacia dónde van los animales?, que en unos meses estará en circulación, era necesario. Aparecen en sus páginas dos poetas colombianos, un guatemalteco, un cubano nacido en Zacatecas, un costarricense y 16 mexicanos; el decano del libro es Luis Cardoza y Aragón (1904-1992), además de poeta, uno de los mejores críticos de arte mexicano y uno de los primeros en reconocer y comentar con lucidez e inventiva la obra de Toledo; la poeta más joven es la colombiana Lauren Mendinueta (1977) quien pasó una temporada en Oaxaca con el propósito de escribir un libro de poemas sobre el mundo febril y alucinado que habita la gráfica del oaxaqueño. Dos de los tres poemas que aquí se publican, adelanto exclusivo para Laberinto, son inéditos. El de Francisco Hernández está incluido en su libro Población de la máscara, que Almadía ha puesto en circulación en estos días. Los otros autores son Javier España (Chetumal, Quinta Roo, 1960), quien tiene entre sus títulos Sobre la tierra de los muertos (2008) y Lauren Mendinueta (Barranquilla, Colombia, 1977), ganadora en España del VI Premio Internacional de Poesía Martín García Ramos por su libro Vocación suspendida (2008).
Ernesto Lumbreras (Escritor Mexicano)

Versos para seguir la vía Láctea

Entre el 2 y el 6 de junio he sido invitada a participar en la III Bienal del PEN Club que se realizará en la bella ciudad de Santiago de Compostela (España). Bajo el lema “Libera a palabra” nos reuniremos en Santiago escritores de América Latina y España. Aquí les dejo el cartel con la lista de los invitados y más abajo la programación oficial. Espero encontrarme con algunos de mis lectores por tierras gallegas y disfrutar con mis colegas de esta fiesta literaria en plena Vía Láctea. Y ese es precisamente el tema del recital en el que participaré: ” Versos para seguir la Vía Lactea”. ¿Saben de dónde viene la relación entre Santiago de Compostela y la vía láctea? Pues bien, en el siglo XII se escribió el Códice Calixtino que es una suerte de guía para facilitar la llegada de los peregrinos a la ciudad usando las señales celestes. El texto contiene tanto pasajes religiosos como liturgias y salmos. Dicho Códice, que se conserva actualmente en el archivo de la catedral de Santiago, relata la historia de cómo el propio Apóstol se le apareció a Carlomagno para indicarle que siguiendo la Vía Láctea podría llegar a Santiago de Compostela. La historia es muy bella, pero incluso antes del siglo XII ya se creía que la Vía Láctea era una señal divina formada por una catarata de estrellas que caía del cielo y apuntaba hacia el sepulcro de Santiago. Fue así como se encontró el supuesto sepulcro del Apóstol y se creó la ciudad en el siglo IX. Nos vemos en Santiago de Compostela la próxima semana.
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Compostela, caminos de concordia

Miércoles, 2 de junio

13:00 hs.- Acto Inaugural
(Capilla Real. Hostal de los Reyes Católicos. Santiago)

Intervienen: Luís González Tosar (Presidente Centro PEN Galicia)
Arcadio López-Casanova (Catedrático de Lengua y Literatura española, Univ. de Valencia)
Gloria Guardia (Presidenta Fundación Iberoamericana y Vicepresidenta PEN Internacional)
Xabier Castro Martínez (Director de Libera la Palabra!)
John Ralston Saul (Presidente PEN Internacional)
Xosé A. Sánchez Bugallo (Alcalde de Santiago de Compostela)
Alberto Núñez Feijoo (Presidente Xunta de Galicia)
17:00 hs.- IV Conferencia Fundación Iberoamericana PEN
(Centro Social Caixanova. Pza. de Cervantes. Santiago)

18:30 hs.- Encuentro con los medios de comunicación
(Centro Social Caixanova. Pza. de Cervantes. Santiago)

20:00 hs. Libera la Palabra!
(Centro Social Caixanova. Pza de Cervantes. Santiago)
La novela y sus narradores
Modera: Darío Villanueva (Catedrático de Literatura Comparada y Teoría de la Literatura de la USC, Secretario de la RAE)
Participan: Kalman Barsy (Argentina)
Carmen Boullosa (México)
Luisa Castro (Galicia)
Bieito Iglesias (Galicia)
Sergio Ramírez (Nicaragua)

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Jueves, 3 de junio
Diversidad lingüística, valor literario

09:30 hs.- Recorrido por el Centro Histórico y visita a la Cidade da Cultura

12:00 hs.- Misa del Peregrino -Ofrenda-
(Catedral de Santiago)

16:00 hs.- IV Conferencia Fundación Iberoamericana PEN
-Conclusiones-
(Centro Social Caixanova, Pza. de Cervantes. Santiago)

16:30 hs.- Pausa-Café

17:00 hs.- Libera la Palabra!
(Centro Social Caixanova, Pza. de Cervantes. Santiago)
El Diccionario de Americanismos
Presentación: Gloria Guardia (Panamá)
Interviene: Humberto López Morales (Catedrático Fac. Humanidades Univ. Puerto Rico y Secretario Asociación de Academias de la Lengua española)

18:15 hs.- Libera la Palabra!
(Centro Social Caixanova, Pza. de Cervantes. Santiago)
Coloquio: Nuestra escrita y nuestros textos
Modera: Anxo Angueira (Prof. Facultad de traducción de la Univ. de Vigo)
Participan: David Castillo (Catalunya)
Eduardo Sánchez Rugeles (Venezuela)
Antonio Sarabia (México)
Anxos Sumai (Galicia)

19:30 hs.- Libera la Palabra!
(Centro Social Caixanova, Pza. de Cervantes. Santiago)
La cocina del escritor
Presenta: Marilar Aleixandre (Galicia)
Interviene: Sergio Ramírez (Nicaragua)

20:30 hs.- Libera la Palabra!
(Centro Social Caixanova, Pza. de Cervantes. Santiago)
Recital: Versos para seguir la Vía Lactea
Presenta: Luciano Rodríguez (Prof. de Literatura Gallega, Univ. de A Coruña)
Participan: Óscar Hahn (Chile)
Dante Liano (Guatemala)
Lauren Mendinueta (Colombia)
Manuel Rivas (Galicia)
Xavier Seoane (Galicia)

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Viernes, 4 de junio
Auria de las letras de oro

09:30 hs.- Salida hacia Santo Estevo de Ribas de Sil (Ourense)

12:00 hs.- Actuación de la Real Banda de Gaitas de la Diputación de Ourense.

15:30 hs.- Libera la Palabra!
(Parador Santo Estevo de Ribas de Sil)
Coloquio-Recital: Paisajes, emociones…
Presenta: Román Raña (Galicia)
Participan: Martha Cerda (Guadalajara-México)
Emi Kasamatsu (Paraguay)
Luis Ignacio Larcada (Cuba)
Alfredo Pérez Alencart (Perú)
Orlando Rossardi (Cuba)
Victor Sahuatoba (San Miguel de Allende-Mexico)

16: 30 hs.- Libera la Palabra!
(Parador Santo Estevo de Ribas de Sil)
Coloquio: Nueva propuestas narrativas
Modera: Gonzalo Navaza (Prof. Facultad de Traducción, Univ. de Vigo)
Participan: Fernando Iwasaki (Perú)
Luis Sepúlveda (Chile)
18:00 hs.- Salida hacia Ourense
18:45 hs.- Encuentro con los medios de comunicación
(Centro Cultural Diputación)

20:00 hs.- Libera la Palabra!
(Centro Cultural Diputación)
Recital: Ourense de poetas
Presenta: José Antonio Santos Guede (Círculo Poético Ourensán)
Participan: Ana Becciu (Argentina)
Rómulo Bustos Aguirre (Colombia)
Ángel Cuadra (Cuba)
María Xosé Queizán (Galicia)
Luís González Tosar (Galicia)
Reynaldo Valinho (Brasil)

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Sábado, 5 de junio
El vino en la literatura

10:30 hs. Salida hacia Ribadavia. Recorrido cultural
(Cooperativa Vitinícola do Ribeiro)

Domingo, 6 de junio
10:30 hs.- Salida hacia Santiago

20:30 hs.- Acto de Clausura
(Capilla Real. Hostal de los Reyes Católicos. Santiago)

Presentación: Luís González Tosar (Presidente Centro PEN Galicia)
Intervención: Prof. Xesús Alonso Montero (Catedrático de Literatura galega de la USC y Académico de la RAG) Influencia de los escritores gallegos en los iberoamericanos (cuatro casos)
Palabras de cierre: Roberto Varela Fariña (Conselleiro de Cultura e Turismo Xunta de Galicia)

Los poderes del silencio

SILENCIO

Así como del fondo de la música
brota una nota
que mientras vibra crece y se adelgaza
hasta que en otra música enmudece,
brota del fondo del silencio
otro silencio, aguda torre, espada,
y sube y crece y nos suspende
y mientras sube caen
recuerdos, esperanzas,
las pequeñas mentiras y las grandes,
y queremos gritar y en la garganta
se desvanece el grito:
desembocamos al silencio
en donde los silencios enmudecen.

(Octavio Paz)

FESTIVAL DE LA PALABRA (San Juan de Puerto Rico)
Cuartel de Ballajá
2o Piso Sala de Debates:
Jueves 6 de mayo
* 5:00 p.m. – 6:00 p.m.: Debate: “El lugar de la poesía: Los poderes del silencio”, con Lauren Mendinueta, Ángel Darío Carrero y Etnairis Rivera

El lugar de la poesía: Los poderes del silencio

El próximo jueves 6 de mayo, en marco del I Festival de la Palabra, tendré la oportunidad de reflexinar junto a los destacados poetas puertorriqueños, Ángel Darío Carrero y Etnairis Rivera, sobre el tema del silencio en la poesía. Aquí les dejo un poema. ¿Qué mejor manera de empezar esta reflexión?

Jueves 6 de mayo de 2010
Cuartel de Ballajá (Viejo San Juan, Puerto Rico)

Sala de Debates:

* 5:00 p.m. – 6:00 p.m.: Debate: “El lugar de la poesía: Los poderes del silencio”, con Lauren Mendinueta, Ángel Darío Carrero y Etnairis Rivera.

Y LA ROCA GRITÓ, OTRA VEZ

El mundo habla en lengua extranjera,
al tiempo que en él la voluntad se cumple
portadora de exilio y soledad.
Creo en los signos secretos,
en las llamadas sin responder
y en ciertos árboles abandonados
en la orilla equivocada de los caminos.

Si se desnudara lo original,
se reflejaría en la superficie de la tierra
y no en la cara teatral de lo humano,
estoy segura.

En medio de tanto ruido,
el grito ignorado de la roca
dice lo que otra vez preferimos no entender:
si esto es vivir, la muerte es un jardín florido.

(Lauren Mendinueta)

Poemas leídos en voz alta

Hace unos pocos días la Web Colombia-Poetry International Web publicó diez de mis poemas leídos por mí misma. Aquí dejo el enlace para aquellos que quieran escucharlos.2446921124_5bd4ab54171.jpg picture by Laurenblog

Poemas leídos (haga click en el listado del extremo derecho. Los títulos aparecen en inglés pero en el interior encontrará la versión original)

Nota: el enlace anterior los lleva a la web de Colombia-Poetry International. Los títulos de los poemas aparecen del lado derecho de la página en inglés, pero los poemas son leídos en Español.

Presentación de La Vocación Suspendida en Lisboa

Marzo 11 de 2010

21h30

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Armandina Maia presenta el libro de Lauren Mendiinueta

“La vocación Suspendida” (editorial Travesias, Ministerio de Cultura de Colombia, 2009)

Livraria Fábula Urbis

Rua de Augusto Rosa, 27

1100-058 Lisboa

tel: 351 21 888 50 32

Más información aquí:

http://www.fabula-urbis.pt/Lauren.html

Baladas de un andaluz universal

En diciembre pasado apareció en la editorial española Visor el libro de Juan Ramón Jiménez Baladas para después. El privilegio de prologar sus magníficas páginas de prosa poética me correspondió a mí. Un privilegio del que siempre me sentiré agradecida. Aquí les dejó el resultado y mi invitación a que lean este magnífico libro.

Lo invisible en lo visible

“Tú, Platero, no has subido nunca a la azotea. No puedes saber qué honda respiración ensancha el pecho cuando, al salir a ella de la escalerilla oscura de madera se siente uno quemado en el sol pleno del día…” era apenas una niña de diez años cuando leí estas palabras por primera vez. Se me grabaron porque tampoco yo conocía el mundo desde arriba. La casa de mi niñez con su techo de dos aguas no tenía azotea y yo, torpe como era e insegura, ni siquiera me había subido a un árbol. Pasó mucho tiempo antes de que me hiciera conciente de cuánto habían influido en mí las lecturas de Juan Ramón, y especialmente aquel hermoso volumen de Platero y yo que me regalaron el día en que cumplí diez años. Platero fue escrito en Moguer, pero a mí siempre me recordará a Fundación, la pequeña aldea colombiana en la que viví desde los nueve y en la que escribí mis primeros versos. Hoy, haciendo un recuento del pasado, releo el libro en mi memoria, vuelvo con avidez a sus hermosas láminas en las que yo reconocía estampas de mi propia vida y confirmo cuánto aprendí en aquellas páginas, que sé ahora magistrales, pero que entonces sólo eran divertidas. En Carta desde la aldea, mis versos primerizos y adolescentes, se siente la voz de Juan Ramón que me enseñó a mirar con asombro las cosas sencillas que me rodeaban. Me gustaría pensar que también puede oírse su voz en mis libros posteriores.
Alguna vez un amigo escritor me dijo que el poeta traía a sus lectores noticias de la otra orilla. Que era el emisario, el correo, de lo que parecía reservado a unos pocos: el prodigio y la locura. Releyendo a Juan Ramón añado que tiene él, además, otra capacidad extraordinaria reservada aun a menos: la de hacernos visible lo invisible en lo que sin mayor dificultad podemos ver. Detalles de especial simpleza que sin su ayuda escaparían a nuestros ojos. Esa es una de las mayores proezas de Baladas para después: con el lenguaje más diáfano, y un inventario de temas comunes (luna, mujeres, casas, atardeceres, amores y tristezas), su autor consigue mostrarnos los ángulos más insospechados, por anodinos, de la realidad.CIMG5259-1.jpg picture by Laurenblog

Si la literatura hace que lo imposible se torne posible, en Baladas para después lo posible se torna imposible a causa de tanta belleza. Cuando las leo no deja de sorprenderme la juventud de su autor, quien al escribir la mayor parte de las baladas que componen este volumen tenía entre veinticinco y veintiséis años, y ya había publicado media docena de libros. Sólo la genialidad, el trabajo juicioso y constante pudieron darle a un poeta tan joven párrafos tan perfectos como este:
“Sobre la mesa rústica del jardín, desierto, reposa un libro amarillo. –¿Dónde está la mano que lo abandonó? -Las dulces sombras movedizas de la acacia acarician al libro vagamente…”
El mismo Juan Ramón acostumbraba decir que su abundante obra adolescente y juvenil se debía a la precocidad. “Yo fui muy precoz. Un niño precoz quiere decir un hombre retardado (…). Yo escribía, escribía como un loco versos y prosas. Y además, los publicaba”. No había en España periódico o revista de la época que rechazara un texto de Juan Ramón Jiménez. Pero ¿cómo era el poeta entonces?: “enfermedad, soledad, renuncia, fueron mi juventud, hasta los veintiocho”.
Y realmente fue así: el 3 julio de 1900 muere Víctor Jiménez, su padre. Juan Ramón, quien por entonces tenía 19 años, acaba de mudarse a Madrid. Este acontecimiento acentúa su tristeza y lo obsesiona con la muerte, llevándolo a buscar asilo en varias instituciones siquiátricas. Primero en el sanatorio francés para enfermos mentales de Castel d´Andorte en Burdeos, luego en el Sanatorio del Rocío en Madrid, donde lo frecuentan los hermanos Machado, Valle-Inclán, Cansinos Assens, Villaespesa, Salvador Rueda y Jacinto Benavente. En esta etapa de su vida, que se prolongaría desde 1901 hasta 1905, publicó numerosos textos y participó activamente en los once números de la revista literaria Helios, aparecidos en Madrid entre abril de 1903 y febrero de 1904. En Helios también publicaron Rubén Darío, Antonio y Manuel Machado, Azorín, Emilia Pardo Bazán y Santiago Rusiñol, entre otros notables intelectuales de la época.
Cuando en 1905 Juan Ramón Jiménez regresa a su natal Moguer, a su “blanca maravilla,” inicia la redacción de varios libros en prosa y verso, entre ellos Palabras Románticas (1906) y Baladas para después (1908). En estos nuevos libros el poeta se despoja de imágenes superfluas y se distancia del Modernismo que, por fortuna, no persistió en su obra. Pero es justamente en el segundo, en éste que el lector sostiene ahora entre las manos, donde empieza la plenitud de la prosa juanramoniana, que habrá de encontrar su máximo esplendor en Platero y Yo (1907-1916).
Aunque durante su vida Juan Ramón proyectó más de una docena de libros en prosa, sólo llegó a publicar tres: Platero y yo, Españoles de tres mundos y Espacio. Los demás compendios que conocemos, incluyendo Baladas para después, fueron organizados con posterioridad a su muerte gracias a una juiciosa revisión de sus archivos personales en Madrid. Esta es una de las razones por las que sus prosas son bastante menos conocidas que sus versos. Tengamos en cuenta que los libros en prosa, salvo los tres antes mencionados, sólo comenzaron a publicarse a partir de 1960 y las prosas completas vieron la luz hasta 1969. Sin duda su poesía en verso corrió con más suerte.
¿Por qué será que después de la muerte del escritor solemos pasar por alto la edad que tenía al escribir sus textos? Alguna vez Juan Ramón afirmó que, por respeto a sí mismo, era la calidad poética de su adolescencia y primera juventud la que deseaba preservar en la totalidad de su obra. Sin embargo, crítico implacable de su propia escritura, prefirió corregir una y mil veces su creación juvenil: más fácil sería dejarlo todo como está. Pero yo prefiero castigar, como un crítico de aquel niño, mi lijereza de entonces con mi tiempo de hoy. Es aquí, en su confesado hábito de rectificar, donde surge, evidente, la pregunta: ¿cuánto de lo escrito en Baladas para después corresponde al joven y cuánto al viejo Juan Ramón?
Si nos atenemos a la cronología juanramoniana, Baladas para Después es un libro juvenil, aunque al leerlo nada nos lo recuerde. En él nos encontramos con el final de una primera etapa vital y creativa. Al leer la obra de Juan Ramón como una minuciosa y arbitraria autobiografía lírica, este libro corresponde al final de su juventud. Platero y yo representa el comienzo de su vida adulta.
En Baladas aparecen por primera vez algunos de los personajes que el poeta inmortalizaría en Platero: el Vicario viejo de casulla malva con unas flores azules entre los dientes, doña Benita la profesora, Carmen la tísica (Balada del rigodón de los muertos). El paisaje de Moguer en ambos libros es presentado como idílico y decadente, pero siempre entrañable y andaluz. No hay en las baladas palabras que sobren o imágenes que distraigan. Balada de la luna llena de marzo, es una de las que considero más perfectas por su equilibrada sensualidad:
“Dichosa tú, viajera pálida, que libre, sin peligro, has visto todo el dolor y todo el amor de un año de la tierra. Cien torres habrán sido tu plata, en cien ríos te habrás bañado, cien mujeres románticas te habrán tendido los brazos desnudos, cien poetas habrán cantado por ti.”
Una y otra vez a lo largo del libro somos sorprendidos por la belleza de esta prosa, por esa lograda musicalidad que tanta falta hace a veces en la poesía de hoy. Alguna vez escribió Juan Ramón Jiménez: No hay prosa y verso. Todo es prosa o todo es verso. Para mí, sin duda, todo es verso, como para mí todo nuestro movernos es danza.
En estas prosas empieza a ser notoria la predilección de Juan Ramón por el color amarillo. Hay una insistencia poética en él: “¡Todo amarillo! una gran llamarada espectral inflama el campo decadente”. Y así una larga lista de ejemplos: “La mariposa amarilla está en mi corazón”, o este otro, “Un tierno amarillo suave”. Aunque el amarillo suele representar la alegría o la vitalidad, en estas baladas simboliza además, y mejor que ningún otro color, la nostalgia que adrede consciente el espíritu del joven poeta:” ¿Por qué el agua gris y la hoja amarilla me evocan, mujer, tu recuerdo?”, y más abajo en el mismo texto: “La luz amarilla sueña entre las ramas”. Son las imágenes de un poeta angustiado y retraído, pero también minucioso, capaz de plasmar el instante eterno de un relámpago: sobre el ocaso amarillo los árboles y los pájaros parecen negros.
Y no es para nada casual que sea el amarillo el color predominante en este libro. Azules, granas, blancos y amarillos eran los cristales de su casa en Moguer. Pero era precisamente este último color el que lo seducía, el que despertaba al poeta que dormía en el niño: “por el cristal amarillo todo se me parecía cálido, vibrante, rejio, infinito. Era aquello como una exaltación musical, escalofriante y definitiva. Todo allí acababa bien; (…)después de mirar por el cristal amarillo ya no quería yo más y me quedaba contento”, escribió en un diminuto prólogo con el que pensaba acompañar sus prosas bajo el título de Por el cristal amarillo. Aunque al final no fue así, y otros fueron los títulos que acompañaron sus textos, por fortuna nos quedó su reveladora introducción.
Si hago un repaso de mis lecturas confirmo que en sus libros, mariposas, barcos, guirnaldas, cúpulas y jardines están bañados por una luz madura, amarilla y juanramoniana. Incluso los chopos en su imaginario lucen amarillos o dorados, nunca verdes, envueltos, como su propio carácter, por el aire melancólico del otoño. Recordemos que a su muerte Juan Ramón conservaba un libro de poemas inéditos intitulado Otoño amarillo.
Me siento conmovida al comprobar que el poeta nunca dejó de mirar al mundo a través del cristal irisado de la casa de su infancia en Moguer. Recreó la realidad y el sueño “con amarillo y con llanto” como nos diría él mismo.
La evocación de los primeros años de vida parece ser casi un método de trabajo, una constante en la obra juanramoniana. El recuerdo de personas, nombres y fechas es encendido por una chispa literaria que les da un nuevo sentido. El resultado es un anecdotario que nada tiene de anécdota y todo lo tiene de universal. Y es precisamente en estas baladas cuando el poeta parece renunciar adrede y por completo a la anécdota fácil –que puede encontrarse en sus poemas más juveniles–, inclinándose a recrear vivencias más misteriosas y menos personales. Juan Ramón mezclaba recuerdos del pasado, del presente y del futuro. Él mismo confesó que esa libertad le daba la posibilidad de continuar en cualquier dirección el sueño de vivir. Poeta y fabulador escribiendo la vida misma, captando su latido humano y literario, en el génesis de su esplendor creativo.
Juan Ramón Jiménez, ese Andaluz universal, fue el maestro de la generación de Nicolás Guillén y Federico García Lorca. Ha sido, también, un maestro para todas las generaciones posteriores en la literatura hispanoamericana. Algunas lo han confesado abiertamente, y otras, como la mía, apenas si lo reconocen. Pero en mayor o menor medida, todos tenemos una deuda con Juan Ramón. A veces puede ser una deuda enorme pues, como en mi caso, fue adquirida en las horas más felices de la infancia.
El lector gozará en este libro de una de las mejores prosas del siglo XX. Prosa que es verso, verso que es prosa. Baladas que son vida y muerte, melancolía y fiesta. Baladas pobladas de lunas amarillas que reflejan como la plata.

Lauren Mendinueta (Prólogo del libro Baladas para después de Juan Ramón Jiménez, editorial Visor, España, 2009)CIMG5255.jpg picture by Laurenblog

Carta no envida de Eloisa para Abelardo

Vignaud-AbelardoEloisa-1.jpg picture by Laurenblog

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Jean Vignaud: Abelardo y Eloisa, 1819

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Carta no enviada de Eloísa Para Abelardo

Dónde buscará tu mano
Ahora que la mía es inútil.
Eres infinito por inalcanzable.
Arrebatada de ti
Fui desterrada de la sombra del paraíso
Al que no aspiro.
Y sin embargo
Nada más real que el sufrimiento
De estas paredes
Exaltadas para humillarte.
Borra resueltamente
El día sangriento
Y la claridad de mi sobrevivido dolor.
Aguarde para ti el fulgurante paraíso.
Para mí baste
Como hasta ahora
Tu visita en sueños.

Lauren Mendinueta

Autobiografía Ampliada, Salida de Emergencia (2006)

La vocación suspendida, próximas presentaciones en Colombia

En el año 2007 mi libro La Vocación Suspendida, fue distinguido con el Premio Internacional de Poesía Martín García Ramos que se otorga anualmente en Albox (España). Además del premio en metálico de 6.000 euros, uno de los mayores en lengua castellana, el libro fue bellamente editado por la editorial sevillana Point de Lunettes en el 2008. En estos dos últimos años han sido muchas las satisfacciones que me ha dejado el poemario, pero las más importantes han venido de los lectores que ha encontrado, o mejor, que lo han encontrado. cartulalauren.jpg picture by antoniosarabiaEn este tiempo muchas personas me preguntaron cuándo se publicaría el libro en Colombia. La buena nueva es que esta semana se presenta una nueva edición de La Vocación Suspendida, esta vez en mi país.

Todo empezó el pasado mes de febrero cuando recibí una propuesta de publicación de Travesias, una joven editorial colombiana. Hace unas semanas recibimos la noticia de que el Ministerio de Cultura de Colombia respaldaría el proyecto con una beca de publicación. El libro es una realidad. Todavía no he tenido un ejemplar en mis manos, pero me gustan la portada (la foto es de Daniel Mordsinski) y la maquetación interior. Además, el libro hace parte una colección excelente: Palabra de poeta, que incluye a Aurelio Arturo y a Homero Aridjis, entre otros importantes autores. La edición española de La Vocación Suspendida fue prologada por Jon Juaristi, ahora en Colombia se publica con prólogo de William Ospina. Para los que deseen leer el prólogo y algunos de los poemas del libro les recomiendo visitar Los Convidados de Antonio Sarabia. Les dejo los datos de las próximas presentaciones en Colombia.

BARRANQUILLA, 19 de agosto de 2009

6:30 p.m.

Teatro Municipal Amira de la Rosa

Presentan: Roberto Nuñes y Concepción Martes

 

BOGOTÁ, 22 de agosto de 2009

11:00 a.m

Feria Internacional del libro de Bogotá

Sala José Eustasio Rivera

Presenta: Rubén Darío Aroyo