Sobre la lectura y el amor

Leer nos proporciona placer. Quien haya leído un buen libro lo sabe. En el simple acto de abrir un volumen y empezar la lectura podemos ir a lugares a donde nunca imaginamos llegar, a mundos a los que tal vez de otra manera nunca llegaremos. Más de un lector, por ejemplo, viajó a Paris buscando la ciudad retratada en Rayuela y nunca la encontró. Por suerte, aquella ciudad, única y apasionante, vive entre las páginas de la novela de Cortazar, siempre al alcance de nuestras manos. Atenas, Paris, Roma, Delhi, Lisboa, Moscú, cualquier ciudad por lejana que parezca está a unos pocos pasos, y pesos, de un lector. En Ellos mienten, una novela maravillosa y todavía inédita, de Karla Suárez, un personaje que nunca salió de cuba, colecciona souvenirs relacionados con los libros que ha leído. Para él, viajar no es un acto físico sino mental. Al leer perdemos la noción del tiempo, el espacio desaparece, y en ese estado parecido al éxtasis penetramos en el laberinto de otra mente. ¿Alguna vez se imaginaron cómo sería la vida si estuvieran a nuestra permanente disposición personas brillantes, creativas y sensibles? poco importa que sean escritores, científicos, filósofos o santos, ninguna relevancia tiene en qué siglo vivieron o en qué idioma escribieron sus libros, si tenemos acceso a sus páginas somos tan dueños de sus ideas como ellos mismos. Los que ya probamos esa experiencia nos hicimos fanáticos. Poesía, novela, ensayo o comic, no interesa el género, la lectura nos acerca a otros mundos, estimula el placer. Ustedes se preguntarán ¿y leer sirve para enamorar? decididamente sí. Entre más libros leemos más atractivos somos y con más facilidad conquistamos.jsmccullers-1.jpg picture by Laurenblog
Hace un par de semanas me pidieron desde Colombia que mencionara un libro que fuera útil para enamorar a alguien ¿sólo uno? es una recomendación difícil, pero voy a aventurarme. La autora es norteamericana, Carson McCullers y su novela se titula La balada del café triste. En ningún otro libro vi mejor retratado el tema del amor.
Lauren Mendinueta

Voces de África, Wole Soyinka

Wole Soyinka, (Nigeria, 1935), Premio Nobel de 1986 y el primer africano y hombre negro en ser reconocido con el galardón, es más célebre como autor teatral, sin embargo su producción poética es significativa. wole_soyinka_3024288.jpg picture by LaurenblogAbarca: Idanre and Other Poems (1967), Poems from Prison (1969), A Shuttle in the Crypt (1972), Poems of Black Africa (1975), Ogun Abibiman (1976), Mandela’s Earth and Other Poems (1988). Para él, el teatro es su medio expresivo por excelencia, pero hay ciertas experiencias cuyo impacto conducen a la poesía como un modo lógico de expresión. Por esto, su discurso poético no se separa totalmente del teatral. Sus imágenes se sustentan en la mitología yoruba y en la griega, pero no se limita a este aspecto. Intimismo, protesta, lenguaje directo no exento de lirismo, para conformar una obra que desde el poema relata una vida y, al mismo tiempo, se enlaza con lo arquetipal. La mitología ha sido no sólo territorio para la elaboración artística de Soyinka, sino también ha sido terreno de reflexión. La presencia de Ogun, dios u orisha de la guerra, en su obra posee un carácter trascendental por su fuerte simbolismo. Otros dos aspectos esenciales conformadores de su visión son la experiencia de la prisión (“Fragmentos/no podemos tener, demorarnos”) y la exigencia de la memoria (“Recuerda esto. Y recuerda España-Guernica/Recuerda los sueños que partirán agrios,… “).(Tomado de un ensayo de María Antonieta Flores)

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VIAJE

Aunque llegué al final del viaje,
Jamás sentí que hubiera llegado.
Tomé la carretera
Que sube despacio la cuesta de las preguntas, y que me lleva
Incluso a descender a la tierra que conduce a casa. Yo sé
Que mi carne está limpiamente mordisqueada, perdida
Para el perturbado pez entre las vainas susurrantes-
Yo los dejé atrás en mi ruta

Y así también con el pan y el vino
Necesito la repartición de derrota y carestía
Yo los dejé atrás en mi ruta
Jamás sentí que hubiera llegado
Aunque amor y bienvenida me atrapan en casa
Los usurpadores pasan mi copa en cada
Banquete como en una última cena

Traducción de Rafael Patiño

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TELEPHONE CONVERSATION

The price seemed reasonable, location
Indifferent. The landlady swore she lived
Off premises. Nothing remained
But self-confession. “Madam,” I warned,
“I hate a wasted journey–I am African.”
Silence. Silenced transmission of
Pressurized good-breeding. Voice, when it came,
Lipstick coated, long gold-rolled
Cigarette-holder pipped. Caught I was foully.
“HOW DARK?” . . . I had not misheard . . . “ARE YOU LIGHT
OR VERY DARK?” Button B, Button A.* Stench
Of rancid breath of public hide-and-speak.
Red booth. Red pillar box. Red double-tiered
Omnibus squelching tar. It was real! Shamed
By ill-mannered silence, surrender
Pushed dumbfounded to beg simplification.
Considerate she was, varying the emphasis–
“ARE YOU DARK? OR VERY LIGHT?” Revelation came.
“You mean–like plain or milk chocolate?”
Her assent was clinical, crushing in its light
Impersonality. Rapidly, wave-length adjusted,
I chose. “West African sepia”–and as afterthought,
“Down in my passport.” Silence for spectroscopic
Flight of fancy, till truthfulness clanged her accent
Hard on the mouthpiece. “WHAT’S THAT?” conceding
“DON’T KNOW WHAT THAT IS.” “Like brunette.”
“THAT’S DARK, ISN’T IT?” “Not altogether.
Facially, I am brunette, but, madam, you should see
The rest of me. Palm of my hand, soles of my feet
Are a peroxide blond. Friction, caused–
Foolishly, madam–by sitting down, has turned
My bottom raven black–One moment, madam!”–sensing
Her receiver rearing on the thunderclap
About my ears–”Madam,” I pleaded, “wouldn’t you rather
See for yourself?”


1962

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CONVERSACIÓN TELEFÓNICA

El precio parecía razonable, el lugar
indiferente. La casera juró vivir
sin prejuicios. Nada quedaba salvo
la auto-confesión. “Madame”, advertí,
“Detesto perder un viaje- Soy Africano”
silencio. Transmisión silenciada de
fingida buena educación. Voz que llega
como larga boquilla dorada y tubular, impregnada de lápiz labial
Fui sorprendido por su vileza.
“Qué tan oscuro?”… no había escuchado mal… ”
¿Es usted claro o muy oscuro?
Hedor a rancio vaho de refugio público para telefonear.
Cabina roja, buzón rojo, rojo autobús doble
aplastando el alquitrán. ¡Era real! Avergonzada
por el silencio enfermizo, llevé al límite su
turbación para suplicar explicación
ella, considerada, cambió el tono
“¿Es usted oscuro? ¿o muy claro?” advino la revelación
“Quiere usted decir, cómo chocolate puro, o con leche? ”
Su asentimiento fue clínico, rayando en la frialdad de la luz
Rápidamente, una vez ajustada la longitud de onda,
escogí Sepia Oeste- Africano- tras reflexionar dije:
“lo certifica mi pasaporte” Silencio para un espectroscópico
vuelo de ilusión, hasta que el acento de su sinceridad retumbó
con fuerza en la bocina. ¿Cómo así? dijo condescendiente
“No sé lo qué es”. “No del todo”
Facialmente, soy moreno, pero madame, debería ver usted
el resto de mí. Las palmas de mis manos, las plantas de mis pies
son de un rubio oxigenado. la fricción lo ha causado-
torpemente madame – por sentarme, mi trasero se ha tornado
Negro Cuervo- ¡Un momento madame! sintiendo
su auricular elevarse al sonido del trueno
en cuanto a mis orejas- “madame”, sugerí,
¿no preferiría verlas usted misma?

Traducción de Carlos Ciro y Raúl Jaime

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CIVIL Y SOLDADO

Mi espectro se levantó de entre la lluvia de plomo,
Y declaró “soy un civil” logrando tan sólo
Acrecentar tu miedo. ¡Mas cómo habría
De levantarme yo, un ser de esta tierra, en aquella hora
De muerte impasible! entonces pensé:
tu batalla no es de este mundo.

Inmóvil permaneciste
Por ambas eternidades, y yo aprendí, sin duda, la lección
En tus prácticas de combate sigiloso.
No dejes que un indeciso neutral vaya en la retaguardia,
Pues tras de ti se abrasará la tierra. Mi dilema civil,
Que aparece de nuevo atrincherando la tierra,
Bajo el ritual de plomo de tus más ávidos amigos,
Te abismó aún más en la confusión y cuando
Me prestaste el arma para protegerme y la
Muerte me guiñó el ojo, tu promesa
Y todo tú se esclarecieron ante mí.
En el curso de mi vida

Espero encontrarme algún día
De nuevo con tu espectro en la trinchera,
Anunciando, soy un soldado. Entonces no habrá titubeo
Y te habré de disparar certero y justo
Con la carne y el pan y la vasija de vino.
Un racimo de pechos en cada brazo y aquella
Solitaria pregunta, ¿sabes amigo, incluso ahora,
El por qué de todo esto?

Traducción de Raúl Jaime y Carlos Ciro

Una entrevista de Alessio Brandolini

venecia.jpg picture by LaurenblogEsta entrevista que me hizo el poeta romano Alessio Brandolini apareció recientemente en italiano en el múmero 15 di FILI D’AQUILONE, rivista d’immagini, idee e Poesia http://www.filidaquilone.it/num015copertina.jpg

La publico en su original en español y en la traducción del mismo Alessio Brandolini.

ENTREVISTA A LAUREN MENDINUETA

Por Alessio Brandilini

Muchos libros en pocos años: ¿Por qué y qué es para ti la poesía?

Empecé a escribir a los veinte años cuando tuve que abandonar durante un año la carrera de derecho. Hasta ese momento no me había pasado por la cabeza dedicar mi vida a la literatura. Lo cierto es que una mañana, mientras trabajaba como bibliotecaria en una pequeña aldea de mi país, escribí un poema. No lo conservo, pero sé que el tema era la niñez. A partir de entonces mi pasión fue leer y escribir. Al poco tiempo gané un premio de poesía y se me ofreció la publicación de un libro. Al año siguiente, cuando debí matricularme nuevamente en la universidad, no lo hice porque tuve la certeza absoluta de que no quería ser abogada sino poeta, y escribir es algo no se aprende en una facultad. La poesía es mi manera de estar en el mundo. Gracias a ella soy ahora una persona más atenta y también menos rígida.

¿Por qué tu último libro se titula La vocación suspendida?

portadalauren-1-1.jpg picture by LaurenblogEs un homenaje a una novela de Pierre Klossowski. En mi libro, el poema que lleva ese título está dedicado a él. Klossowski escribió sobre el fracaso de la vocación religiosa. Yo, sobre la amenaza de renunciar a la vocación poética. En pocas palabras, de renunciar a lo irrenunciable. La palabra “suspendida”, que en español es tan polisémicas, transmite además varias ideas muy diferentes entre sí. Suspendida como reprobada, suspendida como diferida, suspendida como sostenida en el aire. Cuando leí la novela supe que tenía que escribir un libro de poemas con el mismo título. Tardé 6 años en lograrlo. Años que coinciden con cambios fundamentales en mi vida, como por ejemplo mi decisión de vivir fuera de Colombia.

En el primer poema de tu último libro hay dos versos que dicen “Pasan los años, / y aunque la vida me acusa de inmovilidad”… pero tú has viajado mucho. Has vivido en Colombia, en México y ahora en Portugal…

Y también en España donde pasé casi dos años en Palma de Mallorca. Desde niña sentí el impulso de viajar. Soy una persona curiosa y gracias a la poesía he conocido países que nunca imaginé visitar. Hace dos años, por ejemplo, fui a Rusia invitada por el Instituto Cervantes. En esa ocasión pude ver las casas de Anna Ajmátova, en San Petersburgo, y Marina Tsvetáieva, en Moscú. Cuando se viven este tipo de experiencias es imposible no sentirse privilegiada. Pero, en el caso particular del poema al que te refieres, hablo del viaje no como desplazamiento entre territorios, sino en su sentido alegórico de cambio o evolución.
Curiosamente, para escribir necesito la serenidad del hogar, la presencia de mi biblioteca, de los mismos libros que me acompañan desde que salí de Colombia y de los que se les han ido sumado. Si me preguntas dónde está mi hogar, te diré que se encuentra ahí donde están mis libros.

Y la poesía: ¿es también un viaje?

DSCF0083-1.jpg picture by LaurenblogCreo que con esta pregunta pones en evidencia una clave de mi escritura. Los viajes fundamentales no son los geográficos sino los del espíritu. Y si “la vida me acusa de inmovilidad”, o si yo me siento acusada, es porque a veces considero que mi pensamiento se estanca. La poesía debe ser un viaje hacia el descubrimiento de una verdad interior. Esta verdad no es necesariamente universal, pero algunas veces lo es. Hay poemas en los que siento que he llegado más lejos y otros en los que me gana la inmovilidad. Leyendo y escribiendo he hecho los viajes más extraordinarios. Sobre todo leyendo a otros, claro. A eso me refiero cuando en el poema que mencionas en tu pregunta anterior digo: “también yo he viajado./ Como una partícula de polvo/ he revoloteado por la casa y me he prendido a los libros.

En tus poemas hay una fuerte presencia de la nostalgia, de “el afán de existir” en busca de una respuesta, de la soledad, de la tristeza, como de un dolor oscuro, ancestral (“La muerte está sentada al otro lado de la salida. / No me abandonará por ahora”). No es por casualidad que tu último libro se abra con un epígrafe de Alejandra Pizarnik.

Tienes razón, la presencia de Alejandra desde el principio mismo del libro es fundamental. En la poesía femenina latinoamericana el tema amoroso es el predominante, también en la poesía de Alejandra Pizarnik, solo que ella estaba enamorada de su propia muerte. A mí esta forma de amor algo oscura me fascina y me asusta. Siento que soy una persona aficionada a la vida, sin embargo cuando publiqué mi segundo libro, Inventario de Ciudad, me preguntaron varias veces si pensaba suicidarme. No lo pensaba entonces, no lo pienso ahora. En 1998 estuve a punto de morir de una enfermedad tropical. Mientras estaba hospitalizada, sin grandes esperanzas, me di cuenta de que no le tenía miedo a la muerte. Con los años este sentimiento de aceptación se ha fortalecido y pienso que se debe en parte ha haberlo pensado y escrito de tantos modos. A fin de cuentas la Muerte es la verdad más universal de todas.

Hay muchas referencias en tu poesía a las mujeres poetas, a la poesía femenina. Pienso en la Pizarnik misma, y también en Juana Rosa Pita, Linda Pastan, Anna Achmatova…

ale.jpg picture by LaurenblogNo creo en la Historia Universal. La historia de las mujeres es muy diferente a la historia de los hombres. Hemos vivido desde siempre en tiempos paralelos. La mujer, históricamente relegada a un segundo plano, tiene una manera distinta de relacionarse con la palabra. Por decirlo de otro modo, su acercamiento al lenguaje es más inocente. Inocente, pero no ingenuo. Alguna vez pensé que en la escritura no tenían influencia los géneros, pero a medida que fui leyendo libros escritos por mujeres cambié de idea. Las mujeres nos hemos alimentado del canon masculino no para formar parte de él, sino para arraigarnos en una tradición femenina tan antigua e importante como la de los hombres pero aún con muchas lagunas de desigualdad por llenar. Con esto no quiero decir que las mujeres escribamos para ser leídas por otras mujeres, al contrario. El buen lector no distingue géneros. Pienso que está cercano el día en el que nacer hombre o mujer sea irrelevante, pero hasta entonces las mujeres tendremos que seguir atentas.

Pero también la tuya es una poesía que deja poco espacio a lo sentimental, al barroquismo, a la retórica y que se impone un control muy rígido del lenguaje, casi una economía de los versos, una esencialidad indispensable a la poesía misma. Y se piensa en la gran lección de Eliot y de Pound, por ejemplo, o aquí en Italia a la de Ungaretti, Montale, Penna…

Me sorprende que me digas, y tú no eres el primero, que en mi poesía hay poco espacio para lo sentimental. Yo pienso que tal vez eso se debe a la ausencia de adjetivos tradicionalmente relacionados con lo que se supone romántico. Digamos que huyendo de ellos, y pretendiendo sobriedad y una economía de palabras, quisiera transmitir lo que tú mismo admites que logro en una pregunta anterior: “una fuerte presencia de la nostalgia, del afán de existir, de la soledad, de tristeza, de un dolor oscuro, ancestral.”
Lo mismo diría de los poetas que mencionas. Cuando Ungaretti, “no busca sino olvido / en la ceguera de la carne” o en “la manera como el mundo termina, / no con un estallido / sino con un sollozo” de T.S. Eliot ¿no hay nada sentimental?

Hablamos de la música en tu poesía: ¿es un modo de añadir algo (a veces de inexplicable y más intenso) a la palabra? o para medir el tiempo, como dicen tus versos: “El tiempo no se mide, se interpreta: / así lo enseña la música”.

Tu pregunta me hace recordar una anécdota muy buena, me parece que referida a Verlaine. Cuando un músico amigo le contó que le estaba poniendo música a uno de sus poemas, el poeta respondió categórico: “pensaba que se la había puesto yo”. Para Verlaine el verso debía ser antes que nada música, una armonía de sonidos que hiciera soñar al lector. La música está en el origen mismo de la poesía. En la Grecia antigua el poeta se acompañaba con la lira y hasta hoy este instrumento sigue representando el oficio. En la tradición de la lengua española contamos para afinarnos el oído con el Siglo de Oro y la poesía Modernista. La rima y la métrica favorecen a la sensación de música. En mi caso sólo escribo en verso libre, pero no por eso renuncio al ritmo. Puedo modificar mucho un verso sólo para que se “oiga” bien.

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Último número de Fili D`aquilone

image001.jpg picture by LaurenblogLes dejo el link del último número de la revista italiana FILI D’AQUILONE (Los hilos de la cometa) en el que aparece una extensa presentación sobre mi poesía a cargo del poeta romano Alessio Brandolini. Su trabajo de casi treinta páginas consiste una presentación crítica, la traducción de 19 de mis poemas al italiano (algunos inéditos en libros) y una entrevista también en italiano. Incluyo el índice de la publicación, que como verán es excelente.  En mi siguiente post publicaré la entrevista en español.

È in rete il numero 15 di FILI D’AQUILONE, rivista d’immagini, idee e Poesia.
Il titolo del numero è IN CORNICE e dentro ci trovate:

http://www.filidaquilone.it/num015copertina.jpg

§ Le musée imaginaire de Marcel Proust
di Gabriella Alù

§ Scritti per tre pittori
di Elio Pecora

§ I poeti del Merendacolo III
di Vera Lúcia de Oliveira

§ La cornice come soglia. Rubens visto da Jacques Darras
di Viviane Ciampi

§ L’unione carnale con il creato. Sulla Bibbia umida di Rafael Courtoisie
di Oscar Palamenga

§ Il romanzo della fluidità
di Bernard Noël

§ La poesia Di Miklavž Komelj
di Jolka Milič

§ Tra immagine e parola. Su L’attesa di Pablo Gozalves
di Alessio Brandolini

§ Frammenti di un diario privato
foto di Anna Di Prospero, testo di Ambra Laurenzi

§ La parola, il segno… e per cornice il muro
foto di Maria Paz Graino, testo di Ambra Laurenzi

§ Nada queda atrás / Nulla resta indietro. Milton Rogovin e Carlos Trujillo
di Alessio Brandolini e Ambra Laurenzi

§ Marina notturna
racconto di Annarita Verzola

§ Un doppio e malinconico addio: Idea Vilariño e Mario Benedetti
di Martha Canfield

§ In cornice mettiamo l’amore
di Armando Santarelli

§ Passeggera in transito. La poesia di Marina Colasanti
di Vera Lúcia de Oliveira

§ Dipingere la stanza del poeta
di Nancy Watkins

§ Mario Benedetti, Pitture nere su carta
di Alessio Brandolini

§ Giacenza
di Giuseppe Rizza

§ L’uomo nel quadro
racconto di Damiano Zerneri

§ La poesia di Lauren Mendinueta
di Alessio Brandolini
Rubriche

§ L’ANGOLO DI ED
Colori
a cura di Giuseppe Ierolli

§ ASCOLTARE, UNA RUBRICA PER LE ORECCHIE
Album rock: dieci copertine da incorniciare
di Federico Platania

§ IL CINEMA A PAROLE
Moulin Rouge!
di Verónica Becerril

§ LA VOCE DELLA TERRA
La condanna infinita
di Elvio Cipollone

L’indirizzo: redazione@filidaquilone.it

Estilo, un cuento de Herberto Helder

hel_1.jpg picture by LaurenblogPoeta y prosista portugués, autor de culto y personaje enigmático, Herberto Helder (1930) es un escritor al que admiro por su  particular abordaje de la literatura. Sus cuentos, muy originales tanto por los temas como por su abordaje, no suelen ser el desarrollo de una anécdota o historia sino una mirada directa y sin tapujos de la vida psíquica de los personajes. Herder es un cronista de los corredores de la mente.  El cuento que traduje pertenece a “Os passos em volta”, volumen que tiene en portugués más de veinte ediciones y que leí gracias a la recomendación de mi amigo el poeta y editor Marcelo Teixeira. Este libro que se ha convertido en uno de “los libro de mi vida”, tiene verdaderos fanáticos aquí en Portugal. No me extraña porque la escritura de Herder, como la de Cortazar en la lengua española, ejerce una fascinación irresisitible. Esta es apenas un mínima muestra que espero despierte la curiosidad de muchos lectores. Por fortuna Hiperión publicó el libro en España. Si lo pueden apreciar en mi traducción, podrán imaginar el enorme placer que es leerlo en su original portugués.

ESTILO

Si yo quisiese enloquecería. Sé tal cantidad de historias terribles. Vi muchas cosas, me contaron casos extraordinarios, yo mismo… En fin, a veces ya no consigo organizar todo esto. Porque, sabe, despertar a las cuatro de la mañana en un cuarto vacío, encender un cigarro… ¿se da cuenta? La pequeña luz del fósforo levanta de repente el volumen de las sombras, la camisa puesta sobre la silla gana un volumen imposible, la vida nuestra… ¿comprende? …la vida nuestra, la vida entera, está allí como… como un acontecimiento excesivo… Tiene que ser ordenada a toda prisa. Felizmente existe el estilo. ¿No tiene idea de lo que es? Veamos: el estilo es una unidad de significación. ¿Me hago entender? ¿no? bien, no aguantamos el desorden atolondrado de la vida y, entonces, nos pegamos a ella, la reducimos a dos o tres tópicos simplificados. Después, por medio de una operación intelectual, decimos que esos tópicos se encuentran en un tópico común, supongamos del Amor o de la Muerte. ¿Entiende? Una de esas abstracciones que sirven para todo. El cigarro se consume ¿no es así?, la calma vuelve. Mas ¿puede imaginar lo que es esto toda las noches durante semanas o meses o años?
Una vez fui a un médico.
–Doctor, estoy loco – le dije–. -Debo estar loco.
–Hay locos en la familia? -preguntó el médico. –¿alcohólicos, sifilíticos?
–Sí, señor. Los peores. Locos, alcohólicos, sifilíticos, místicos, prostitutas, homosexuales. ¿Estaré loco?
El médico tenía sentido del humor y me recetó barbitúricos.
–No necesito remedios -dije yo–. Sé historias acerca de la vida. ¿De qué me sirven los barbitúricos?
La verdad es que yo aún no había encontrado el estilo. Pero oiga mi amigo: conozco por ejemplo la historia de un hombre viejo. Conozco también la de un hombre joven. La del viejo es mejor, pues era muy viejo ¿y qué podría él esperar?, Pero vea, preste mucha atención. Ese hombre viejísimo no se resignaría nunca a prescindir del amor. Amaba las flores. En medio de su soledad tenía masetas de orquídeas.
El mundo es así, qué quiere. Es forzoso encontrar un estilo. Seria bueno colocar grandes carteles en las calles, hacer avisos en la televisión y en los cines. Procure su estilo si no quiere terminar arruinado. Conseguí mi estilo estudiando matemáticas y oyendo un poco de música. -Joan Sebastian Bach–. Conoce seguramente esas cosas tan simples, tan armoniosas, que son un sistema de tres ecuaciones con tres incógnitas. Primitivo, rudimentario. Resolví miles de ecuaciones. Después oía Bach. Conseguí un estilo. Lo aplico por la noche, cuando despierto aterrorizado viendo las grandes sombras incomprensibles irguiéndose en medio del cuarto, cuando la pequeña luz se hace en la punta de los dedos y toda la inmensa melancolía del mundo parece subir de la sangre con su voz oscura… comienzo a hacer mi estilo. Admirable ejercicio este. A veces uso el proceso de vaciar las palabras. ¿Sabe cómo es? Tomo una palabra fundamental. Palabras fundamentales, curioso… Tomo una palabra fundamental: Amor, Enfermedad, Miedo, Muerte, Metamorfosis. La digo en voz baja veinte veces. Ya nada significa. Es un modo de alcanzar el estilo. Vea ahora esta artimaña:

A los niños los enloquece la poesía .
Escuchen un instante cómo quedan presos
en lo alto de ese grito, cómo la eternidad los acoge
en cuanto gritan y gritan.
(…)
– Y nada más somos el poema donde los niños
se distancian locamente.

Es el fragmento de una poesía. ¿Le gusta la poesía? ¿Sabe qué es poesía? ¿Tiene miedo a la poesía? ¿Tiene el demoniaco júbilo de la poesía?
Pues vea. Es también un estilo. El poeta no muere la muerte de la poesía. Es el estilo.
Esta oyendo cómo esos niños enormes gritan y gritan entrando en la eternidad. Note: Somos el poema donde ellos se distancian. ¿Cómo? Locamente. ¿Quién soportaría esos gritos magníficos? Pero el poeta hace el estilo.
Perdón, sea un poco más honesto. Sea al menos mas inteligente. Se ve bien que no estoy loco. Yo, no. Los niños son los que enloquecen, y eso es porque les falta un estilo.
¿Sabe de qué le estuve hablando? ¿De la vida? ¿De como desembarazarse de ella? Bien, el señor no es estúpido, pero tampoco es muy inteligente. Conozco. Conozco su tipo. Tal vez yo ya fui así. Usted practica las artes con parcimonia: no la poesía, mas las poesías… Se cultiva evidentemente. Quizá posee demasiado estilo. Pero, oiga, la locura, la tenebrosa y maravillosa locura… En fin ¿no seria eso más noble, digamos, más acorde al gran secreto de nuestra humanidad?
Tal vez el señor sea más inteligente que yo

Helberto Helder

Traducción del portugués de Lauren Mendinueta

Media Noche y otros nocturnos de ciudad

MEDIA NOCHE

Las sombras merodean
La muerte me acompaña
Y yo
Tratando de arrancarla como un velo.
Renuncio a los recuerdos
Los pájaros
Permanecerán en el aire
No anidarán en el alma.
¿Cómo encontrar la ausencia?
Voy despoblándome
Y la muerte
Insiste en habitarme.

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OTRA NOCHE

Todo sigue
la muerte lo puebla todo
el pavimento
los buses
la sombra
la ruina
(¿todo?)
No temas
las muñecas que regalaremos
la próxima navidad son inmortales
también algunos utensilios de cocina
La boca que está poblando
reposa en una tarea inútil

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NOCTURNO

Durante la tormenta
Dios toma fotografías
y yo intento ver el ojo
al otro lado de la lente

.
DOLOR NOCTURNO

En rouvrant mes yeux pleins de flamme
J`ai vu l` horreur de mon taudis
Charles Baudelaire

Hay dolores que no llevan a la tumba.
El reconocimiento de nuestro lugar
en la historia
Y la injusticia que nos corresponde
para completarla.
Las voces de auxilio que se incrustaron
En nuestras espaldas
Y sin saber ignoramos durante años.
La comprensión del tiempo
Manifestación imperfecta
De la perfecta relatividad.
Algunos gritos que hieren la memoria
Y los llantos continuados desde la infancia.
La muñeca que atravesó el puñal.
El amigo mutilado y feliz.
Los pasos de los miserables
Que creyéndose redimidos
Inmolaron al cordero.
Y un dolor
Un dolor al cual no podemos escapar
El más hondo
El más turbio de todos
Ese de sabernos.

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NOCHEBUENA
Their pools of shadow from an older sky.
Derek Walcott

Partió el sol
Dejando anchos surcos en la memoria.
En vano las columnas en los ojos
Las calles en los talones
El cielo en la cabeza.
En la oscuridad no vale el esfuerzo
De desvanecerse.
Entre canecas
Ojos como lámparas de auto.
Cartones latas barro.
Aquí haría falta un poco
De cemento.
La cola de la serpiente
Azota al cordero.
Un secreto vociferado
Endurece el aire.
¿Alguna compensación?
Ninguna ninguna.
Por techo huesos.
Por pan piedra.
Sueños ahogados en pozo de gusanos.
La neblina se levanta
Queda la página en blanco.
Adentro alegría
¿Alguna vez vista?
No
Heredada en sueños.
En el horizonte la ciudad
Encendida contra la maldición
Del anciano
Pasa Pasa.

Lauren Mendinueta (Inventario de Ciudad, 1999)

Nocturno en muerte y otros poemas

NOCTURNO EN MUERTE
¿Is there no change of death in paradise?
Does ripe fruit never fall?
Wallace Stevens

¡No te afanes por vivir!
La muerte borra la memoria.
En adelante el pasado no existe.
A los muertos se nos ha vedado
El mirar atrás.
Es sólo porvenir la muerte.
Marcha indefinida.
En cuanto a la luz
Una forma asombrosa y oculta
Nos hace seguirla por un sendero
Concebible sólo para ojos apagados.
Somos peregrinos en busca de un paraíso
Que se expande.
El pasado es un agujero negro
Insaciable
Que devora minutos.
En esto consiste la eternidad
En olvidar a cada instante
La condena de permanecer.
Has de saber a tu debido tiempo
Que este tedio de ser es eterno
Como la continuación del poema
Es el infinito mismo.

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CATOBLEPAS

La ciudad es un Catoblepas
Que acaricia su cuerpo
Para conocerlo.
Su pensamiento es un nocturno retoño
Que emerge desde la mirada
De un hombre
Que se escurre sobre los puentes.
Su voz espesa
Se deshace
Sobre ambiguos tejados.
A veces intento evitarlo
Más él
Criatura increíble
Vuelve a la memoria
En una tarea extraña.
Él es la suma de todos nosotros
Y todos nosotros no somos él
Pues ninguno le resulta indispensable.
Sobrevive porque su interior
Es un oscuro pasadizo
Que no conoce límites.


PASEO NOCTURNO

La noche
Derramándose a mis espaldas.
La ciudad no calla
y aunque el silencio es urgente
todos sus gritos están bien.
Nada importa.
La pareja es distancia
duplicada en todo caso.
Fragilidad humana inminente
me niego a apreciar las flores de papel
mientras camino.
El ruido alcanza la desesperación.
No tengo los píes sobre un autobús.
Los olores de otros no me acosan.
El sudor de otros
no me cuenta la historia de hoy.
El autobús no frena.
No existe.
Sin embargo
me siento apretujada entre muchos.

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ESCRITO DE NOCHE
La impresión está llena de errores.
Las palabras cojean sin llegar al final.
Algunas frases se desmoronan
Arruinándolo todo.
Las manos manchadas de tinta
Disecan recuerdos.
El escritor busca aquello no escrito
Que complete
La página no iniciada del hombre.

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Lauren Mendinueta (Inventario de Ciudad, 1999)

Voces de Grecia, Rita Sumí-Papá

SI YO SALIERA A PASEAR CON MIS AMIGAS MUERTAS

Si saliera a pasear con mis amigas muertas
la ciudad seguramente se inundaría de muchachas mudas
el aire olería a muerte
las murallas exhibirían banderas blancas al vuelo
se detendría el tráfico,
si saliera a pasear con mis amigas muertas.

Si saliera a pasear con mis amigas muertas,
se vería a la multitud de jóvenes,
con los pechos desnudos y atravesados,
preguntarles a ustedes
¿ por qué ordenaron que debíamos dormir
antes de la hora señalada,
por qué nos tuvimos que acostar si había frío
y estabamos llorando,
además, no tuvimos tiempo
de acomodarnos los cabellos?,
si saliera a pasear con mis amigas muertas.

Si saliera a pasear con mis amigas muertas
una muchedumbre se detendría a mirar con estupor
a la más grácil falange que antes horadó la tierra
a la más sagrada de las procesiones que desfilaron por estas calles
a la más gloriosa y ensangrentada de las resurrecciones,
si saliera a pasear con mis amigas muertas.

Si saliera a pasear con mis amigas muertas,
la luna llena treparía alto como un ramillete de azahares
para coronar sus frentes,
dentro de las cuencas vacías de sus ojos
las orquestas, tocando himnos funerarios,
harían danzar sus rizos, sus vendas manchadas.
¡Oh, cuántos de ustedes
morirían de remordimiento!
sólo
si yo saliera a pasear con mis amigas muertas.


NOSTALGIA VESPERTINA

¿Dónde estarás esta tarde, amado mío,
Que los grillos parecen llorar la yerba?
¿Cuál polvareda te cubre de mis ojos,
Cuál puerta ajena te esconde?

¿Dónde andas escondido, cómo te deslizaste
Desde dentro de mis manos, bienamado?
¿Por qué no te han podido proteger
Del torbellino del fatal viento?

¿Dónde estás para que veas cómo ha crecido
La enredadera nuestra en el patio,
Cómo se aprieta loca encima de las rejas
Y me hace siempre recordar nuestro beso?

¡Dónde estarás ahora que la noche toda
Dirías que sufre voluptuosa el amor!
Vuelve a nuestra humilde casa
Como paloma desviada de su ruta.

La chimenea humea en los cuartos,
Hace ya una hora que el trabajo acabó,
Que la mujer está posada en la puerta,
Esperando que aparezca su esposo.

Y yo, sola, pensativa, en nuestro umbral,
Cansada ya por el trabajo del día,
Estoy parada en la puerta que esta noche
Más que nunca te quisiera encerrar.

siros-02.jpg picture by LaurenblogRita Bumi-Papá, poeta griega contemporánea de Seferis, Engonópulos, Votsi, Kazanzakis y Ellytis. Sufrió la ocupación alema durante la Segunda Guerra Mundial, la resistencia y la Guerra Civil posterior. Nació en la isla de Siros y murió en 1984 con dieciséis libros de poemas publicados. (En la fotografía su isla natal)

Voces de África, Antonio Agostinho Neto

paisajedeafrica.jpg picture by LaurenblogDespués de un largo silencio retomo mi muestra de poetas africanos contemporáneos. Quiero agradecer públicamente a los lectores que me escribieron para sugerirme nombres de poetas o para pedirme que continuara con mi pequeña antología virtual. Les aseguro que la más interesada soy yo, pues en este tema he descubierto un caudal de excelente poesía.

FUEGO Y RITMO

Sones de grilletes en las carreteras
cantos de pájaros
bajo el verdor húmedo de los bosques
frescura en la dulce sinfonía
de los cocotales
fuego
fuego en el césped
fuego sobre las calientes planicies de Cayatte

Caminos largos
llenos de gente llenos de gente
llenos de gente
en éxodo de todas partes
caminos largos hacia los horizontes cerrados
más caminos
caminos abiertos por encima
de la imposibilidad de los brazos

Hogueras
danza
tam-tam
ritmo

Ritmo en la luz
ritmo en el color
ritmo en el son
ritmo en el movimiento
ritmo en las grietas sangrantes de los pies
descalzos
ritmo en las uñas arrancadas

Más ritmo
ritmo

¡Oh voces dolorosas de África!

AQUÍ EN LA CÁRCEL

Aquí en la cárcel
yo repetiría a Hikmet
si pensase en ti Marina
y en aquella casa con un abuelo y un niño

Aquí en la cárcel
yo repetiría a los héroes
si alegremente cantase
las canciones guerreras
con que nuestro pueblo aplasta la esclavitud

Aquí en la cárcel
yo repetiría a los santos
si les perdonase
las crueldades y las mentiras
con que nos destruyen la felicidad.

Aquí en la cárcel
la rabia contenida en el pecho
espero pacientemente
el paso de las nubes
por la fuerza de la historia

Nadie
impedirá la lluvia.

.
NOCHE OSCURA

¡Ay, es tan triste la noche sin estrellas”

Un día
mi sol cayó en el mar
y me anocheció

Un día empezó una noche sin estrellas.

Pero en la noche oscura
los corazones se levantan

¡Ah! ¡Es tan alegre la madrugada!

Sobre la curva del río del río Cuanza
el sol se sumerge
rojo
recortando en el horizonte sombras de palmeras.

Fuente: Solidaridad.net

netoesposa.jpg picture by LaurenblogAntonio Agostinho Neto nació el 17 de Setiembre de 1922, en la aldea de Kaxicane, región de Icolo e Bengo, Angola. Estudió medicina en la Universidad de Coimbra y fue uno de los primeros autores de la generación de la revista “Mensagem”. Sus padres fueron maestros de escuela y pastores evangélicos. Perseguido, encarcelado, exiliado por el gobierno colonial portugués por más de una década. En 1962 gracias a la opinión pública y a la presión de Anmistía Internacional fue puesto en libertad bajo la condición de permanecer en Portugal. Poco tiempo después escapa y se convierte en 1975 en el Primer Presidente angolano de su país. Falleció en Moscú en 1979. Obras: Poemas (1961), Sagrada esperanza (1974), Renúncia Imposível (1987). (En la foto el poeta con su esposa)

Respuesta abierta a Javier Travieso

Escribo esta carta como respuesta a un largo comentario que me envió Javier Travieso a propósito de los diez años de la publicación de Inventario de Ciudad (ver los comentarios de la entrada anterior).

libreria.jpg picture by LaurenblogApreciado Javier:

Tal vez publicar un libro sea para algunos lo más importante que les ocurra en la vida, aunque para el resto del mundo no sea más que un acontecimiento banal. Los libros, y más los de poesía, suelen pasar por las librerías sin pena ni gloria, y eso por no mencionar sus escasas reseñas. Inventario de ciudad tuvo sólo una que me alegró muchísimo porque apareció en un periódico nacional, aunque al final no sirvió ni para hacerme más conocida ni para que el libro se vendiera mejor. Publicamos nuestro primer, segundo y tercer libro y seguimos siendo casi tan anónimos como siempre y los escritores mayores nos continúan mirando con las mismas reservas.

Grandes poetas, y me refiero a personas que en verdad cambiaron la literatura, como Fernando Pessoa y Emily Dickinson, apenas si editaron en vida y, sin embargo, qué sería de la literatura universal sin ellos. Emily Dickinson, lo sabemos por sus cartas, se enojó con su cuñada por publicar sin su consentimiento un par de poemas suyos en un periódico local. Ver su nombre en letras de molde no ilusionaba a Emily. Me dirás que poetas como Pessoa y Dickinson son excepcionales. Te concedo toda la razón. Para los demás mortales el asunto es otro.

Publicar es bueno porque impone una distancia necesaria entre lo que hacemos y lo que somos capaces de hacer. Cuando veo un poema mío publicado en un blog, en una antología o en un libro, no lo miro como la misma indulgencia que miro a mis hijos. Lo leo como si lo hubiera escrito mi peor enemigo y trato de ser dura en mi juicio, censurándolo, búrlándome y si es necesario renegando de él. Ya expulsé varios de mis poemas a puntapiés y no quiero volverlos a ver en mis libros futuros. Publicar no siginifica perder el control sobre lo propio. Yo nunca menciono el título de mi primer libro con la esperanza de que nadie se acuerde de que existe. Sé que Antonio Sarabia anda en busca, desde hace dos décadas, de los ejemplares que resten de su primer libro publicado, que casualmente es un poemario, para quemarlos sin piedad.
20080227120307-libreria1.jpg picture by LaurenblogPublicar es un acto que puede traer alegrías, pero te aseguro que la mayoría son efímeras. Tengo mucho que agradecerle a mis primeros poemarios. Gracias a ellos, por ejemplo, me invitaron por primera vez a un encuentro de escritores en Europa. Aquello fue maravilloso, porque yo no tenía dinero para hacer un viaje así por mi cuenta. El viaje duró tres semanas: Viena- Graz-Venecia- Paris, y sin embargo al regresar a mi pueblo nada había cambiado. Yo había cambiado un poco tal vez, pero me parece que nadie se dio cuenta. Entendí que no escribía para comunicarme con el mundo. Muchas personas, incluidos mis padres, me dijeron que debía dedicarme a otra cosa, o resignarme a morir de hambre, pero no me importó. Yo escribía porque me sentía sola y la vida en soledad es muy dura. Escribía para llenar un vacío que me acompañaba como una marca de nacimiento.
Desde hace unos meses te leo. No sabía que tenías 19 años, te pensaba un poco mayor. Me gusta lo que haces, tienes mucho talento. Y me honra tenerte entre mis lectores. No me cabe duda que algún día publicarás tú también. Cuando mire tu libro en los anaqueles me preguntaré si publicar se ha revelado para ti como “el hecho más importante de tu vida”. Espero sinceramente que no. Que vivirás muchas experiencias más trascendentales que ésa.
En esta carta te he dejado un puñado de ideas personales, imagino que te servirán de muy poco. Para decirlo con una frese hecha: cada escritor es un mundo. Sólo me queda agradecerte que me hayas escrito, trataré de sentirme “un todo, una pieza en el genio histórico”, como me dices, pero no sé si lo lograré. No paso de ser una escritora colombiana de provincia que ahora tiene la suerte de vivir en Lisboa.
Con afecto,
Lauren Mendinueta