Por Jean-Marie Gustave Le Clézio

Escribir tiene seguramente que servir para algo. Pero, ¿para qué? Esos pequeños signos retorcidos que avanzan por su cuenta, casi por su cuenta, que cubren el blanco papel, que graban sobre la superficie plana, que dibujan la avanzada del pensamiento.rdlaescritura2.jpg picture by Laurenblog

Gruñen. Ajustan. Caricaturizan. Me gustan mucho esos ejércitos de curvas y de punteados. Algo mío vive en ellos.Aun cuando no tienen perfección,

(Le Clézio y su esposa en 1965, foto de Henri Cartier-Bresson)

aun cuando no comunican verdaderamente, los siento atraer hacia mí la fuerza de la realidad.

Con ellos, todo se transforma en historias, todo avanza hacia su fin. No sé cuándo se detendrán. Sus cuentos son verídicos, o falsos. Me da lo mismo. No es por eso por lo que los escucho. Me gustan, y con gusto me dejo engañar por el ritmo de su marcha, con gusto renuncio a toda esperanza de comprenderlos algún día.

Si escribir sirve para algo, debe ser para esto: para testimoniar. Para dejar nuestros recuerdos inscritos, para colocar, delicadamente, sin parecerlo, nuestro puñado de huevos que han de eclosionar. No para explicar, porque quizá no hay nada que explicar; sino para desplegar paralelamente.

El escritor es un hacedor de parábolas. Su universo no nace de la ilusión de la realidad, sino de la realidad de la ficción. Así avanza espléndidamente ciego, por medio de movimientos bruscos, de engañifas, de mentiras, de minúsculas complacencias. Lo que crea no es creado para siempre.

Tiene que tener la alegría y el dolor de las cosas mortales. Tiene que tener el poder de la imperfección y tiene que ser dulce al oído, dulce y conmovedor como una aventura imaginada. Si el escritor coloca hitos, no son los de la vida humana.

Como una fórmula de álgebra, reduce el mundo a la expresión de figuras en relación con cualquier sistema coherente. Y el problema que plantea es siempre resuelto. La escritura es la única forma perfecta del tiempo. Hay un comienzo, habrá un fin.

Había un signo, habrá una significación. Pueril, delicada, tierna comedia del lenguaje. Mundo extraído, diseño cumplido. Voluntad implacable, eterna avanzada de ejércitos de pequeños signos misteriosos que se añaden y se multiplican sobre el papel. ¿Qué hay allí? ¿Qué está marcado? ¿Soy yo? ¿He hecho yo por fin para que el mundo vuelva al orden? ¿He podido contenerlo dentro de un solo cuadrado diminuto de materia blanca? ¿Lo he cincelado? No, no, no hay que engañarse a ese respecto: no he hecho sino contar leyendas de los hombres.

Las formas que toma la escritura, los géneros que adopta, no son realmente interesantes. Una sola cosa cuenta para mí: el acto de escribir. Las estructuras de los géneros son débiles. Estallan fácilmente. Los lectores y los críticos se dejan engañar por esas formas: no quieren juzgar individuos sino obras. ¡Obras! ¿Eso existe? Evidentemente, los géneros literarios existen, pero no tienen ninguna importancia. No son sino pretextos.

No es queriendo hacer una novela como se hace arte. No es por llamar a su libro ‘poemas’ por lo que se es poeta. Es practicando la escritura, la escritura para sí y para los otros, sin otra aspiración que la de ser uno mismo, como se alcanza el arte.

Más y más, actualmente, se tiende hacia una expresión única del arte, que debe ser algo como una aproximación de la conciencia humana. La fabulación se aventura hacia la ciencia, y la ciencia vuelve a encontrar los mitos. Ante toda especulación formal, es la aventura de estar vivos lo que queremos expresar.

Pero el problema del ‘género’ es también más importante de lo que parece, porque, para demasiada gente, existe un esnobismo del género como existe un esnobismo de la moda indumentaria.

Declaramos que solo nos gusta la novela (y en la novela, un género únicamente: el policíaco, etc.), o que no somos sensibles sino a la poesía. Y un poema que llevara sobre la cubierta las palabras “novela corta” o “relato”, no gozaría del mismo favor por parte de los iniciados.

O, pongamos, un crítico pronunciará sobre un libro un juicio perentorio afirmando que no puede ser “una buena novela”. Cubierta fácil que sirve para relacionar con una entidad lo que debería ser juzgado solo individualmente. Dogmatismo, inconsistencia que disfraza el vacío.

La mentira obtusa del lenguaje de los hombres no es que trate de crear lazos precarios o que la soledad esencial lo ciegue. Es que no acepta ir hacia delante, ir profunda y rápidamente hacia el corazón de la comunicación.

Los hombres son víctimas no cuando intentan llamarse, sino cuando se niegan a hacerlo gritando. Cuando se contentan con estructuras superficiales mientras que habría que excavar de la manera más trágica, más verdadera, para encontrar el lenguaje desgarrador que despierte las emociones y transforme quizá la noche en sombra. (…)

Texto publicado en la edición No. 10 de la revista El Tunel

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8 comentarios en “La escritura es la única forma perfecta del tiempo”
  1. Francisco (66 comments) dijo:

    Este Premio Nobel es demasiado metafísico. En ese sentido prefiero a Tzvetan Todorov. No deja de tener razón que el único género es el policíaco porque es el que más se aproxima a la realidad del individuo pero también a la realidad de la literatura, sin ser realismo al estilo del siglo XX, pero se aproxima. En ello estoy de acuerdo. Y en lo esencial de lo demás también, pero se encierra demasiado en círculos concéntricos sobre una teoría literaria propia que ya está enunciada en la nueva literatura desde la nueva novela francesa. Me he acercado al autor por impulso tuyo, que te agradezco como reconozco lo acertado del post este de hoy, pero su literatura, como la de los últimos Nobel es demasiado angustiosa. Una de sus novelas se inicia en una taberna con Rimbaud como personaje y luego toma unos rumbos desasosegante en África. Y esta teoría de la literatura, propia o ajena, es algo inferior a Todorov, por otro lado un nuevo francés y Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales. No sé, imagino que no esperas que todos los que te leemos seamos políticamente correctos y estemos de acuerdo con los post. Este hombre es demasiado concéntrico. Pero sé que a ti te gusta… La única forma perfecta del tiempo es la pintura.

    Último post en el Blog deFrancisco…La Lengua Española

  2. Antonio Serrano Cueto (33 comments) dijo:

    Interesante reflexión. Me quedo con que el escritor “tiene que tener la alegría y el dolor de las cosas mortales”. Ahí reside la esencia de la escritura: en sentir y compartir esa alegría y ese dolor.
    Besos.

    Último post en el Blog deAntonio Serrano Cueto…Aznar, Kundera y Homero

  3. sergio astorga (28 comments) dijo:

    Lauren, oportuna y feliz entrada, la fotografia es sensacional. Te cuento rápidamente, como sabes estoy viviendo en New México, le Clézio viven en Abulquerque y aquí ni siquiera en la Biblioteca saben de él. Las palabras de Le Clézio son rotundas “Cuando se contentan con estructuras superficiales mientras que habría que excavar de la manera más trágica, más verdadera…”
    Gracias Lauren.
    Un abrazo.
    Sergio Astorga

    Último post en el Blog desergio astorga…Estar sin estar

  4. izaskun (65 comments) dijo:

    Querida Lauren: no creo en las formas perfectas, pero me parece muy interesante el texto y la necesidad del grito primordial.
    Un abrazo,
    Izaskun

  5. Triana (61 comments) dijo:

    Quizá sea demasiado enrevesado, pero a mi me gusta.

    Me quedo con esta frase:

    “Los hombres son víctimas no cuando intentan llamarse, sino cuando se niegan a hacerlo gritando. ”

    Gracias Lauren.

  6. Irad (3 comments) dijo:

    Lauren:

    Me gustó mucho el texto, pero la fotografía es fascinante. ¡Bresson!

    Saludos!

    Último post en el Blog deIrad…Literatura y formación humana

  7. ANNA (2 comments) dijo:

    buenisímos articulos, sos una chava que anda en muchos lugar llenos de conocimientos que nosé pierden solo se transfotman.

    Eso de porque escribimos , pequeña y gran pregunta que nos hacemos todos los que escribimos , todos tendremos nuestros motivos, la incógnita sería porque hacemos caso a ese llamado?, bueno nosé , solo se que por el momento lo hago .. el tiempo y muchas cosas que me rodean me lo dirán ..

    ahh y GRACIAS POR LA VISITA!!! Si algún día llegarás a visitar mi país te encantara como a mí , el país he, la gente nosé..jeje.. t lo digo por la gran violencia que estamos viviendo.

    Último post en el Blog deANNA…ANIVERSARIO DEL CLUB DE LECTORES DE POESÍA

  8. Lauren Mendinueta (239 comments) dijo:

    Querida Ana, ya visité Guatemala en el 2002 y alla tengo a uno de mis mejores amigos, el poeta Alan Mils. Me encantó Cuidad de Guatemal, me sentí en casa, la gente como dices es fantástica. Espero que sigamos en contacto. Abrazos

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