Hemeroteca de la sección “General”

Con el sugestivo título de “El cuerpo como campo de batalla”, un grupo de escritores nos reuniremos en una mesa redonda el viernes 7 de mayo en la Gran Tarima del patio interior del Cuartel de Ballajá en el Viejo San Juan de Puero Rico. Están todos cordialmente invitados. ¡Nos vemos en la bella ciudad de San Juan!

VIERNES 7 DE MAYO
Gran Tarima:
(Patio Interior del Cuartel de Ballajá)
6:30 p.m. – 7:30 p.m.: Mesa Redonda: “El cuerpo como campo de batalla”, con Gioconda Belli, Mara Negrón, Larry La Fountain, Mario Bellatin, Abniel Marat, Carmen Yáñez, Lauren Mendinueta, Achy Obejas, Liliana Ramos Collado, Jorge Volpi y Daniel Torres

Entradas relacionadas

Comentarios No hay comentarios »

El próximo jueves 6 de mayo, en marco del I Festival de la Palabra, tendré la oportunidad de reflexinar junto a los destacados poetas puertorriqueños, Ángel Darío Carrero y Etnairis Rivera, sobre el tema del silencio en la poesía. Aquí les dejo un poema. ¿Qué mejor manera de empezar esta reflexión?

Jueves 6 de mayo de 2010
Cuartel de Ballajá (Viejo San Juan, Puerto Rico)

Sala de Debates:

* 5:00 p.m. – 6:00 p.m.: Debate: “El lugar de la poesía: Los poderes del silencio”, con Lauren Mendinueta, Ángel Darío Carrero y Etnairis Rivera.

Y LA ROCA GRITÓ, OTRA VEZ

El mundo habla en lengua extranjera,
al tiempo que en él la voluntad se cumple
portadora de exilio y soledad.
Creo en los signos secretos,
en las llamadas sin responder
y en ciertos árboles abandonados
en la orilla equivocada de los caminos.

Si se desnudara lo original,
se reflejaría en la superficie de la tierra
y no en la cara teatral de lo humano,
estoy segura.

En medio de tanto ruido,
el grito ignorado de la roca
dice lo que otra vez preferimos no entender:
si esto es vivir, la muerte es un jardín florido.

(Lauren Mendinueta)

Entradas relacionadas

Etiquetas: , , , , , , , ,

Comentarios 1 comentario »

El próximo viernes 7 de mayo ofreceré un taller de creación literaria en el marco del Festival de la Palabra en San Juan (Puerto Rico). Tengo muchos deseos de compartir experiencias (y algunos secretos) con aquellos que se inscriban para la actividad. Les prometo que pasaremos momentos muy agradables. Para inscribirse llamar por teléfono al numero de Puerto Rico 787-613-5923 y preguntar por Melissa.

Sala Academia de la Lengua
(3° piso del Cuartel de Ballajá) – Entrada limitada a los inscritos en el taller.

* 9:30 a.m. – 11:00 p.m.: Taller Literario: “Para escribir poesía”, con Lauren Mendinueta

Entradas relacionadas

Etiquetas: , ,

Comentarios 2 comentarios »

Entre el 4 y el 9 de mayo próximos estaré en el Viejo San Juan, la capital de Puerto Rico, participando en el Primer Festival de la Palabra. Más de 60 escritores internacionales junto a cientos de autores puertorriqueños nos reuniremos en la primera edición de este evento liderada por los narradores Mayra Santos Febres y José Manuel Fajardo. El festival contará con charlas magnas, paneles, talleres de creación literaria (yo misma ofreceré uno), Pabellón Interactivo (tecnología relacionada a la literatura y al periodismo cultural), Filmoteca (festival de literatura y cine, animación japonesa, festival de cortos, documentales y biografías) Pabellones de niños, preadolescentes, adolescentes, exhibición y venta de libros, Poetódromo, Poetry Slam (competencia de interpretación poética), Festival de Teatro, Pabellón Pincel (Sound Art, Video Art, Exposición de Arte), como ven, actividades para todos los públicos.
En Palabras de Mayra Santos Febres, Directora Ejecutiva del Festival y conocida escritora puertorriqueña:
“El Festival propone un intercambio responsable entre la literatura en español y la obra de latinos en Estados Unidos. De este modo, se aprovecha la situación política y geográfica de la Isla como espacio idóneo para estas necesarias discusiones. Por esta razón será un festival bilingüe”.
José Saramago, premio Nobel de Literatura 1998, y autor invitado, afirmó sobre este festival: “Un acontecimiento cultural de esas características está llamado a convertirse en punto de encuentro de las literaturas en lengua española e inglesa, algo que en los tiempos que corren es necesario si no queremos perder nuestro patrimonio y los valores añadidos de expresarnos en idiomas distintos.”

Para consultar el programa y ver la lista de invitados les recomiendo visitar la página del evento en www.festivaldelapalabra.net

Entradas relacionadas

Etiquetas: , , ,

Comentarios 2 comentarios »

El IX CERTAMEN INTERNACIONAL DE POESÍA JOVEN “MARTÍN GARCÍA RAMOS” anunció hace un par de días el resultado del certamen. El libro ganador fue el titulado “Pensamientos en la Habana”, poemario que concursó con la plica No 4. Este año el premio rompió el record de participantes con 224 poemarios de casi todos los países de hispanoamérica. Una vez abierta la plica la ganadora resultó ser la joven de 21 años Jany Perera Pérez, de Jovellanos – Matanzas (Cuba). Jany es la ganadora más joven en la historia del concurso. El premio consiste en 6.000 euros y la publicación del libro en la prestigiosa editorial española Difácil. Muchísimas felicitaciones para ella. Para los lectores de Inventario una pequeña muestra de su talento.

En el tiernísimo sueño de otra patria.
Haría, Lanzarote, Islas Canarias, 1886
La Habana primavera de 1925.

.
Arriban silenciosos los rostros
él los ve donde la luz es la breve
y tierna vibración del sonido.
Arriban escalando serenos las ventanas,
se pierden en las noticias de la muerte,
donde todo es oculto; llanto, ansiedad
y agonía.
Cual lejano parecen fundidos en su memoria,
en aquellas horas gloriosas, sintiendo los pasos
por donde nadie pasa.
Es lunes frente a la puerta mayor de las murallas
y Francisco Jordán escucha los ojos que le siguen,
las huesudas manos degollando la noche.
No acertara el olor a cielo en sus pupilas,
ni el polvo en los secretos del cuerpo.
Entre la hierba que pisa mira los espectros
de las mariposas como lunas bautizadas
para los sueños.
Esta es la infancia para La Habana,
despojo de ángeles devotos al silencio.
Arriban hombres que tienden sobre el mar
la niebla, él los mira callado sin saber que existen.
Nada puede bórralos de la ausencia.
Entran sonrientes, inmortales, hechizados

por el espeso silencio de los cuerpos,

él los descubre como peces remotos
que se entregan al tiernísimo sueño de otra patria.

.

Para escuchar la ausencia.

Parigueiro As Grañas do Sor, Mañón, La Coruña, Galicia, 1905.
La Habana verano de 1928.

.

Está quieto frente a su maquina de escribir
soportando la tarde de un marzo que parece un febrero.
Ha penetrado en la tarde habanera y sólo
escucha la ausencia en este mar de blancura
en esta inmensidad de nubes vegetales
en que su corazón abierto como fruta vieja
abandona el milagro o se deja desleír
por la luz y se deja destrozar por la noche
para llorar sólo.
Lino Novás Calvo se siente desvalido como nunca,
lo ha estado siempre y una mano lejana
aprieta su soledad.
Luego esa llovizna con sus cicatrices
en el alma, esos colores deslumbrantes
infinitos de la nostalgia.
Es marzo mes del exilio, sabe que aún
vive para verle los ojos a la muerte,
para aprender a morir a solas.
Nada tiene que decir cuando escribe,
cuando en un rincón oscuro de su adolescencia
tiene sobre sí mariposas en el patio.
Hay un vació a su alrededor como un hacha
levantada o un cerco de púas arrastrando
esta sombra que no ha de mirar.
Pronto llegaran los rostros nocturnos,
las palabras perdidas, el dolor
que nubla el cuerpo, pero tiene
que escribir, desatar el torrente del deseo
en ese papel blanco, para sentir
bajo la piel esa loca angustia de ser
violado por la dulzura.
Todo parece morir mientras las cenizas
cubren el día.
Ya no importa los tantos años de escuchar
voces humanas alrededor.
Mira otra vez la maquina tal como
si fuera un dios y con los ojos de la noche
escribe por amor a una vida que se le escapa.

Entradas relacionadas

Etiquetas: , , ,

Comentarios 7 comentarios »

Hace unos pocos días la Web Colombia-Poetry International Web publicó diez de mis poemas leídos por mí misma. Aquí dejo el enlace para aquellos que quieran escucharlos.2446921124_5bd4ab54171.jpg picture by Laurenblog

Poemas leídos (haga click en el listado del extremo derecho. Los títulos aparecen en inglés pero en el interior encontrará la versión original)

Entradas relacionadas

Etiquetas: , , , , ,

Comentarios 13 comentarios »

Me gusta que Epicuro se preocupe

para Ana Gorría

Me gusta que Epicuro se preocupe
por la forma redonda del granizo.

Que Francisco de Asís diga que el agua es casta
y el fuego, robusto.

Que en una breve carta a uno de sus amigos
Marguerite Yourcenar escriba «Gracias.
Gracias por el honor de compararme
con un árbol».

No sé por qué, estas cosas
curan mi corazón.

.

Juan Antonio González Iglesias

Entradas relacionadas

Etiquetas: , ,

Comentarios 7 comentarios »

Marzo 11 de 2010

21h30

Lauren.jpg picture by Laurenblog

Armandina Maia presenta el libro de Lauren Mendiinueta

“La vocación Suspendida” (editorial Travesias, Ministerio de Cultura de Colombia, 2009)

Livraria Fábula Urbis

Rua de Augusto Rosa, 27

1100-058 Lisboa

tel: 351 21 888 50 32

Más información aquí:

http://www.fabula-urbis.pt/Lauren.html

Entradas relacionadas

Etiquetas: , , , , ,

Comentarios 6 comentarios »

Leer nos proporciona placer. Quien haya leído un buen libro lo sabe. En el simple acto de abrir un volumen y empezar la lectura podemos ir a lugares a donde nunca imaginamos llegar, a mundos a los que tal vez de otra manera nunca llegaremos. Más de un lector, por ejemplo, viajó a Paris buscando la ciudad retratada en Rayuela y nunca la encontró. Por suerte, aquella ciudad, única y apasionante, vive entre las páginas de la novela de Cortazar, siempre al alcance de nuestras manos. Atenas, Paris, Roma, Delhi, Lisboa, Moscú, cualquier ciudad por lejana que parezca está a unos pocos pasos, y pesos, de un lector. En Ellos mienten, una novela maravillosa y todavía inédita, de Karla Suárez, un personaje que nunca salió de cuba, colecciona souvenirs relacionados con los libros que ha leído. Para él, viajar no es un acto físico sino mental. Al leer perdemos la noción del tiempo, el espacio desaparece, y en ese estado parecido al éxtasis penetramos en el laberinto de otra mente. ¿Alguna vez se imaginaron cómo sería la vida si estuvieran a nuestra permanente disposición personas brillantes, creativas y sensibles? poco importa que sean escritores, científicos, filósofos o santos, ninguna relevancia tiene en qué siglo vivieron o en qué idioma escribieron sus libros, si tenemos acceso a sus páginas somos tan dueños de sus ideas como ellos mismos. Los que ya probamos esa experiencia nos hicimos fanáticos. Poesía, novela, ensayo o comic, no interesa el género, la lectura nos acerca a otros mundos, estimula el placer. Ustedes se preguntarán ¿y leer sirve para enamorar? decididamente sí. Entre más libros leemos más atractivos somos y con más facilidad conquistamos.jsmccullers-1.jpg picture by Laurenblog
Hace un par de semanas me pidieron desde Colombia que mencionara un libro que fuera útil para enamorar a alguien ¿sólo uno? es una recomendación difícil, pero voy a aventurarme. La autora es norteamericana, Carson McCullers y su novela se titula La balada del café triste. En ningún otro libro vi mejor retratado el amor.
Lauren Mendinueta

Entradas relacionadas

Etiquetas: , , , , ,

Comentarios 5 comentarios »

En diciembre pasado apareció en la editorial española Visor el libro de Juan Ramón Jiménez Baladas para después. El privilegio de prologar sus magníficas páginas de prosa poética me correspondió a mí. Un privilegio del que siempre me sentiré agradecida. Aquí les dejó el resultado y mi invitación a que lean este magnífico libro.

Lo invisible en lo visible

“Tú, Platero, no has subido nunca a la azotea. No puedes saber qué honda respiración ensancha el pecho cuando, al salir a ella de la escalerilla oscura de madera se siente uno quemado en el sol pleno del día…” era apenas una niña de diez años cuando leí estas palabras por primera vez. Se me grabaron porque tampoco yo conocía el mundo desde arriba. La casa de mi niñez con su techo de dos aguas no tenía azotea y yo, torpe como era e insegura, ni siquiera me había subido a un árbol. Pasó mucho tiempo antes de que me hiciera conciente de cuánto habían influido en mí las lecturas de Juan Ramón, y especialmente aquel hermoso volumen de Platero y yo que me regalaron el día en que cumplí diez años. Platero fue escrito en Moguer, pero a mí siempre me recordará a Fundación, la pequeña aldea colombiana en la que viví desde los nueve y en la que escribí mis primeros versos. Hoy, haciendo un recuento del pasado, releo el libro en mi memoria, vuelvo con avidez a sus hermosas láminas en las que yo reconocía estampas de mi propia vida y confirmo cuánto aprendí en aquellas páginas, que sé ahora magistrales, pero que entonces sólo eran divertidas. En Carta desde la aldea, mis versos primerizos y adolescentes, se siente la voz de Juan Ramón que me enseñó a mirar con asombro las cosas sencillas que me rodeaban. Me gustaría pensar que también puede oírse su voz en mis libros posteriores.
Alguna vez un amigo escritor me dijo que el poeta traía a sus lectores noticias de la otra orilla. Que era el emisario, el correo, de lo que parecía reservado a unos pocos: el prodigio y la locura. Releyendo a Juan Ramón añado que tiene él, además, otra capacidad extraordinaria reservada aun a menos: la de hacernos visible lo invisible en lo que sin mayor dificultad podemos ver. Detalles de especial simpleza que sin su ayuda escaparían a nuestros ojos. Esa es una de las mayores proezas de Baladas para después: con el lenguaje más diáfano, y un inventario de temas comunes (luna, mujeres, casas, atardeceres, amores y tristezas), su autor consigue mostrarnos los ángulos más insospechados, por anodinos, de la realidad.CIMG5259-1.jpg picture by Laurenblog

Si la literatura hace que lo imposible se torne posible, en Baladas para después lo posible se torna imposible a causa de tanta belleza. Cuando las leo no deja de sorprenderme la juventud de su autor, quien al escribir la mayor parte de las baladas que componen este volumen tenía entre veinticinco y veintiséis años, y ya había publicado media docena de libros. Sólo la genialidad, el trabajo juicioso y constante pudieron darle a un poeta tan joven párrafos tan perfectos como este:
“Sobre la mesa rústica del jardín, desierto, reposa un libro amarillo. –¿Dónde está la mano que lo abandonó? -Las dulces sombras movedizas de la acacia acarician al libro vagamente…”
El mismo Juan Ramón acostumbraba decir que su abundante obra adolescente y juvenil se debía a la precocidad. “Yo fui muy precoz. Un niño precoz quiere decir un hombre retardado (…). Yo escribía, escribía como un loco versos y prosas. Y además, los publicaba”. No había en España periódico o revista de la época que rechazara un texto de Juan Ramón Jiménez. Pero ¿cómo era el poeta entonces?: “enfermedad, soledad, renuncia, fueron mi juventud, hasta los veintiocho”.
Y realmente fue así: el 3 julio de 1900 muere Víctor Jiménez, su padre. Juan Ramón, quien por entonces tenía 19 años, acaba de mudarse a Madrid. Este acontecimiento acentúa su tristeza y lo obsesiona con la muerte, llevándolo a buscar asilo en varias instituciones siquiátricas. Primero en el sanatorio francés para enfermos mentales de Castel d´Andorte en Burdeos, luego en el Sanatorio del Rocío en Madrid, donde lo frecuentan los hermanos Machado, Valle-Inclán, Cansinos Assens, Villaespesa, Salvador Rueda y Jacinto Benavente. En esta etapa de su vida, que se prolongaría desde 1901 hasta 1905, publicó numerosos textos y participó activamente en los once números de la revista literaria Helios, aparecidos en Madrid entre abril de 1903 y febrero de 1904. En Helios también publicaron Rubén Darío, Antonio y Manuel Machado, Azorín, Emilia Pardo Bazán y Santiago Rusiñol, entre otros notables intelectuales de la época.
Cuando en 1905 Juan Ramón Jiménez regresa a su natal Moguer, a su “blanca maravilla,” inicia la redacción de varios libros en prosa y verso, entre ellos Palabras Románticas (1906) y Baladas para después (1908). En estos nuevos libros el poeta se despoja de imágenes superfluas y se distancia del Modernismo que, por fortuna, no persistió en su obra. Pero es justamente en el segundo, en éste que el lector sostiene ahora entre las manos, donde empieza la plenitud de la prosa juanramoniana, que habrá de encontrar su máximo esplendor en Platero y Yo (1907-1916).
Aunque durante su vida Juan Ramón proyectó más de una docena de libros en prosa, sólo llegó a publicar tres: Platero y yo, Españoles de tres mundos y Espacio. Los demás compendios que conocemos, incluyendo Baladas para después, fueron organizados con posterioridad a su muerte gracias a una juiciosa revisión de sus archivos personales en Madrid. Esta es una de las razones por las que sus prosas son bastante menos conocidas que sus versos. Tengamos en cuenta que los libros en prosa, salvo los tres antes mencionados, sólo comenzaron a publicarse a partir de 1960 y las prosas completas vieron la luz hasta 1969. Sin duda su poesía en verso corrió con más suerte.
¿Por qué será que después de la muerte del escritor solemos pasar por alto la edad que tenía al escribir sus textos? Alguna vez Juan Ramón afirmó que, por respeto a sí mismo, era la calidad poética de su adolescencia y primera juventud la que deseaba preservar en la totalidad de su obra. Sin embargo, crítico implacable de su propia escritura, prefirió corregir una y mil veces su creación juvenil: más fácil sería dejarlo todo como está. Pero yo prefiero castigar, como un crítico de aquel niño, mi lijereza de entonces con mi tiempo de hoy. Es aquí, en su confesado hábito de rectificar, donde surge, evidente, la pregunta: ¿cuánto de lo escrito en Baladas para después corresponde al joven y cuánto al viejo Juan Ramón?
Si nos atenemos a la cronología juanramoniana, Baladas para Después es un libro juvenil, aunque al leerlo nada nos lo recuerde. En él nos encontramos con el final de una primera etapa vital y creativa. Al leer la obra de Juan Ramón como una minuciosa y arbitraria autobiografía lírica, este libro corresponde al final de su juventud. Platero y yo representa el comienzo de su vida adulta.
En Baladas aparecen por primera vez algunos de los personajes que el poeta inmortalizaría en Platero: el Vicario viejo de casulla malva con unas flores azules entre los dientes, doña Benita la profesora, Carmen la tísica (Balada del rigodón de los muertos). El paisaje de Moguer en ambos libros es presentado como idílico y decadente, pero siempre entrañable y andaluz. No hay en las baladas palabras que sobren o imágenes que distraigan. Balada de la luna llena de marzo, es una de las que considero más perfectas por su equilibrada sensualidad:
“Dichosa tú, viajera pálida, que libre, sin peligro, has visto todo el dolor y todo el amor de un año de la tierra. Cien torres habrán sido tu plata, en cien ríos te habrás bañado, cien mujeres románticas te habrán tendido los brazos desnudos, cien poetas habrán cantado por ti.”
Una y otra vez a lo largo del libro somos sorprendidos por la belleza de esta prosa, por esa lograda musicalidad que tanta falta hace a veces en la poesía de hoy. Alguna vez escribió Juan Ramón Jiménez: No hay prosa y verso. Todo es prosa o todo es verso. Para mí, sin duda, todo es verso, como para mí todo nuestro movernos es danza.
En estas prosas empieza a ser notoria la predilección de Juan Ramón por el color amarillo. Hay una insistencia poética en él: “¡Todo amarillo! una gran llamarada espectral inflama el campo decadente”. Y así una larga lista de ejemplos: “La mariposa amarilla está en mi corazón”, o este otro, “Un tierno amarillo suave”. Aunque el amarillo suele representar la alegría o la vitalidad, en estas baladas simboliza además, y mejor que ningún otro color, la nostalgia que adrede consciente el espíritu del joven poeta:” ¿Por qué el agua gris y la hoja amarilla me evocan, mujer, tu recuerdo?”, y más abajo en el mismo texto: “La luz amarilla sueña entre las ramas”. Son las imágenes de un poeta angustiado y retraído, pero también minucioso, capaz de plasmar el instante eterno de un relámpago: sobre el ocaso amarillo los árboles y los pájaros parecen negros.
Y no es para nada casual que sea el amarillo el color predominante en este libro. Azules, granas, blancos y amarillos eran los cristales de su casa en Moguer. Pero era precisamente este último color el que lo seducía, el que despertaba al poeta que dormía en el niño: “por el cristal amarillo todo se me parecía cálido, vibrante, rejio, infinito. Era aquello como una exaltación musical, escalofriante y definitiva. Todo allí acababa bien; (…)después de mirar por el cristal amarillo ya no quería yo más y me quedaba contento”, escribió en un diminuto prólogo con el que pensaba acompañar sus prosas bajo el título de Por el cristal amarillo. Aunque al final no fue así, y otros fueron los títulos que acompañaron sus textos, por fortuna nos quedó su reveladora introducción.
Si hago un repaso de mis lecturas confirmo que en sus libros, mariposas, barcos, guirnaldas, cúpulas y jardines están bañados por una luz madura, amarilla y juanramoniana. Incluso los chopos en su imaginario lucen amarillos o dorados, nunca verdes, envueltos, como su propio carácter, por el aire melancólico del otoño. Recordemos que a su muerte Juan Ramón conservaba un libro de poemas inéditos intitulado Otoño amarillo.
Me siento conmovida al comprobar que el poeta nunca dejó de mirar al mundo a través del cristal irisado de la casa de su infancia en Moguer. Recreó la realidad y el sueño “con amarillo y con llanto” como nos diría él mismo.
La evocación de los primeros años de vida parece ser casi un método de trabajo, una constante en la obra juanramoniana. El recuerdo de personas, nombres y fechas es encendido por una chispa literaria que les da un nuevo sentido. El resultado es un anecdotario que nada tiene de anécdota y todo lo tiene de universal. Y es precisamente en estas baladas cuando el poeta parece renunciar adrede y por completo a la anécdota fácil –que puede encontrarse en sus poemas más juveniles–, inclinándose a recrear vivencias más misteriosas y menos personales. Juan Ramón mezclaba recuerdos del pasado, del presente y del futuro. Él mismo confesó que esa libertad le daba la posibilidad de continuar en cualquier dirección el sueño de vivir. Poeta y fabulador escribiendo la vida misma, captando su latido humano y literario, en el génesis de su esplendor creativo.
Juan Ramón Jiménez, ese Andaluz universal, fue el maestro de la generación de Nicolás Guillén y Federico García Lorca. Ha sido, también, un maestro para todas las generaciones posteriores en la literatura hispanoamericana. Algunas lo han confesado abiertamente, y otras, como la mía, apenas si lo reconocen. Pero en mayor o menor medida, todos tenemos una deuda con Juan Ramón. A veces puede ser una deuda enorme pues, como en mi caso, fue adquirida en las horas más felices de la infancia.
El lector gozará en este libro de una de las mejores prosas del siglo XX. Prosa que es verso, verso que es prosa. Baladas que son vida y muerte, melancolía y fiesta. Baladas pobladas de lunas amarillas que reflejan como la plata.

Lauren Mendinueta (Prólogo del libro Baladas para después de Juan Ramón Jiménez, editorial Visor, España, 2009)CIMG5255.jpg picture by Laurenblog

Entradas relacionadas

Etiquetas: , , , ,

Comentarios 5 comentarios »

Ir Arriba