una despedida para Alejandro Aura
Publicado por: Lauren Mendinueta en autores mexicanos, poesía
Ayer, 30 de julio, murió en Madrid el poeta mexicano Alejandro Aura. Lo conocía a través de su blog, un espacio que nunca, a pesar de los muchos padecimientos de su enfermedad, descuidó. Un día antes de morir escribió en una entrada:
Querido todos, nos tuvimos que encerrar en el hospital. No teníamos internet y se me perdió por completo el orden del pasar del tiempo. Por fin Milagros lo conectó. Mañana les contamos cómo anda la cosa.
Mañana fue ayer, y ayer fue la muerte, Alejandro. y nosotros, los lectores, nos quedamos esperando tus noticias.
A través de su bitácora, que actualizaba una o dos veces al día, los cibernautas pudimos leer multitud de poemas, pero sobre todo pudimos conocer al verdadero Alejandro, el hombre que se sinceraba revelándonos sus momentos de mayor angustia o pedía disculpas por escrito a Milagros, su mujer. Para el escritor mexicano el blog era un verdadero diario en el que plasmaba su relación con el cancer, pero también con la vida y la alegría de vivir. Incluso se propuso escribir on line un libro de poemas titulado Cantos Rodados, el últimos de ellos, el canto 19, apareció publicado en una entrada del día 25 de julio. Dos días más tarde su post empezaría así:
Creo que ya no puedo seguir con los cantos rodados; no, por lo pronto; quizás más adelante o tal vez en forma esporádica, pero la continuidad de la historia que quería contar ya está hecha y no me siento con fuerzas para seguir obligándola a dar más de sí todos los días. Siento además muy pesada la tarea que me puse yo mismo de escribirlo durante cada día, sacando de la memoria y de la capacidad creativa diaria los materiales.
Los invito a leer los 19 cantos escritos en su blog. Ayer Milagros al anunciarnos la muerte del escritor nos dejó en la entrada su poema Despedida.
Leyendo en Internet encontré que en el mes de Julio de 2004 Aura había publicado en Letras Libres una crónica-homenaje a Federico García Lorca que empezaba así:
Saber en dónde están los muertos de uno, cultivarlos, llevarles flores, ir a leer a su tumba, como hacía Efraín Huerta en la tumba del poeta Antonio Plaza, o como hicimos muchos poetas en el cincuentenario de la muerte de Villaurrutia, evocar ante el monumento fúnebre obras y virtudes, que al fin los defectos ya se los llevó el tiempo y no volverán, como no volverá el cuerpo a florecer nunca de los nuncas.
Las cenizas de Alejandro Aura serán recibidas mañana por su hija María y su mujer Milagros. Ellas, como fuera la voluntad del poeta, las llevarán de vuelta a México. Tal vez la vida me permita visitarlo alguna vez.




Entradas (RSS)
1 Agosto, 2008 a las 12:22 am
Un saludos cordial para ti que escribes como me gusta y un abrazo…
1 Agosto, 2008 a las 8:31 pm
2 Agosto, 2008 a las 8:42 am
Hoy regreso a tu voz, a tu cuerpo, a tu luna roja y a tu mar de sueños; hoy regreso a tu nombre, a tu canto negro, a tu cabello invisible y a tus dioses que comen hambre; hoy regreso a tu cruzada, a tu conquista animal y a tus besos que sacrifican el alma; hoy regreso a ti.
Buscando el poema Despedida de Alejandro, me topé con tu blog; Agradable sorpresa. Recibe saludos desde la ciudad de Puebla ubicada más o menos a 120 kilómetros de la ciudad de México
2 Agosto, 2008 a las 7:41 pm
Lauren
2 Agosto, 2008 a las 7:44 pm
2 Agosto, 2008 a las 7:45 pm
3 Agosto, 2008 a las 12:25 am
Muchas gracias por la invitación. Sería un honor para mí poesía ocupar un lugar en tu espacio. Voy a linkearte en mi blog y también quisiera postear en mi espacio algunos de tus poemas que pueda hallar por internet o si deseas y no te es molestia, puedes remitirme algún material a mi correo y una breve reseña biogáfica para postearte. Prometo responder y aprovecharé para enviarte de pasadita algunos poemas y datos. Muchas gracias por tu amistad.
Un abrazo…
jc7ampuero@hotmail.com
3 Agosto, 2008 a las 12:57 am