Traducciones del portugués
Publicado por: admin en autores portugueses, poesía, traduccionesPor Antonio Sarabia
¿Qué nos mueve a la traducción? ¿El deseo de compartir con otros de nuestra misma lengua lo que nos conmovió en una ajena? ¿El sentirnos de modo vicario coautores de un texto que admiramos? No lo sé, tal vez en cada traducción haya un poco de ambas cosas. En mi caso influye además la necesidad de mantener el lápiz afilado y el brazo caliente entre las pausas de mis propios escritos. Los poemas que siguen, todos traducidos por mí, son acaso lugares comunes para muchos lectores de habla portuguesa pero como no son muy conocidos fuera de ese ámbito me complace presentar ahora su versión castellana en este blog.
Desde luego su elección obedece a una terrible arbitrariedad a su vez regida por el azar: el azar de una lectura, de una afinidad estética o literaria y hasta del afecto instintivo por determinados autores vivos o muertos.
El primero es una deliciosa composición de José Gomes Ferreira (Porto, 1900-1985). Gomes Ferreira aunque nació en Porto, vivió desde muy niño en Lisboa, compuso música y despertó la admiración de sus contemporáneos tanto por sus dones como poeta como por sus compromisos sociales y políticos. Llegó a ser cónsul en Noruega de 1925 a 1929.
VIVIR SIEMPRE TAMBIÉN CANSA.
El sol es siempre el mismo, y el cielo azul
ora es azul, nítidamente azul,
ora es ceniza, negro, casi verde…
mas nunca de color inesperado.
El mundo no se modifica.
Los árboles dan flores,
hojas, frutos, pájaros,
como máquinas verdes.
Los paisajes tampoco se transforman.
No cae nieve escarlata,
ni planean las flores,
la luna no tiene ojos
y nadie va a pintarle ojos a la luna.
Todo es igual, mecánico, exacto.
Y por supuesto los hombres son los hombres.
Eructan, beben, ríen y digieren
sin imaginación.
Y hay barrios miserables, siempre iguales,
discursos de Mussolini,
guerras, orgullos desquiciados,
autos de carreras…
!Y me obligan a vivir hasta la muerte!
¿Qué no sería más humano
morir un pedacito
de cuando en cuando
y recomenzar más tarde
hallando todo nuevo?
¡Ah! Si pudiese suicidarme por seis meses,
morir encima de un diván
con la cabeza puesta en una almohada,
y la confianza y la serenidad que da saber
que me velabas tú, mi amor del Norte.
Cuando alguien viniera a preguntar por mí,
le dirías con esa tu sonrisa
donde arde un corazón en melodía
“matose esta mañana
y no va a resucitar ahora
por una bagatela.”
Y vendrías después, muy suavemente,
a velar por mí, sutil y cuidadosa,
andando de puntillas para no despertar
a la muerte aún pequeñita en mi garganta.
Este otro, un soneto de David Mourão-Ferreira (Lisboa, 1927-1996), me atrajo por la musicalidad y la profunda nostalgia que emana del poema. Mourão-Ferreira estudió Filología Románica y fue profesor emérito de la universidad de Lisboa. En los años sesentas estuvo vinculado a varios programas culturales de radio y de televisión. Llegó a Secretario de Cultura entre el 76 y el 78.
Y A VECES
A veces las noches duran meses
Y a veces los meses son océanos
Y a veces los brazos que apretamos
nunca más son los mismos Y a veces
encontramos de nos en pocos meses
lo que la noche nos hizo en muchos años
Y a veces fingimos que añoramos
Y a veces añoramos que a veces
al tomarles el gusto a los océanos
sólo heces de noches no de meses
al fondo de las copas encontramos
Y a veces sonreímos o lloramos
Y a veces a veces ah a veces
En un segundo se esfuman muchos años.
Quisiera terminar con dos de Marcelo Teixeira (Pinhal do Norte, 1964). Su especialidad es la historia pero se ha dedicado más que nada a la literatura, primero en el programa radiofónico Las Márgenes del Silencio allá en los años ochentas y, actualmente, en su trabajo de editor.
MOVIMIENTO PERPÉTUO
Estas son las cosas más simples
los más conocidos secretos nocturnos, dirás
en vano me escribes poemas, plantas rosas
sé que es de ti de quien hablas al evocarme,
de tu gente, de lo que no soy
de lo que no hago a esta hora.
Es muy cierto, no sé quién eres
los días en que me ocultas la mirada,
o el ardor que me profesan tus manos.
¿Conoces Goa? ¿Monte Albán?
¿Cómo saber en qué cuerpos te extraviaste?
Esas son las sombras de mi canto
los mejores gestos inútiles de estos días
pero no me detengas si te invento;
es por saberte imperfecta en los versos de ayer
que recomienzo cada día tu retrato.
SI TE ABRO LA PUERTA
Si te abro la puerta
no olvides
que todas las noches exigen un sacrificio.
Nada receles
mas no esperes almíbar en la boca
ni armisticio al cuerpo
ni baño en la mañana.
Nada receles
mas no esperes palabras inocentes
acostumbro mentir en los días pares
y faltar a la verdad en los restantes.
Si te abro la puerta
llámame sólo por mi nombre
y sé bienvenida al trono de un reino saqueado.


Entradas (RSS)
9 mayo, 2008 a las 6:18 pm
Querida Lauren, volvemos a coincidir. Hace más de viente años compré una antología bilingüe de poesía portuguesa y ahí conocí a Gomes Ferreira. Para mí fue un descubrimiento. Una de las primeras entradas de mi blog fue en recuerdo del hermoso poema que dedicó a Manuela Porto (“Devia morrer-se de outra maneira…). Te anoto el enlace con la entrada de mi blog por si quieres leerla:
http://antonioserranocueto.blogspot.com/2008/04/morirse-de-otra-manera-o-el-trnsito.html
10 mayo, 2008 a las 12:24 pm
Muy buenos poemas que desconocía. Gracias por darles más luz…
Francisco
12 mayo, 2008 a las 1:38 am
“El baile de los Silenos” me ha traído venturosamente hasta aquí. Permíteme felicitarte por la extraordinaria calidad de tu escritura. Incluyo raudo tu blog entre mis predilectos.
Un cordial saludo.
12 mayo, 2008 a las 9:13 pm
Estimada Lauren: He releído algunas entradas de tu Blog, entre ellas, estas traducciones; estos dos post de Antonio Sarabia, lo que me recuerda que, a pesar de tu silencio de los últimos días, todo esto sabe a poco… Para los que desconocemos poetas como estos, quizá otro post igual sería interesante.
Saludos,
Francisco
4 junio, 2008 a las 5:53 am
Dios mío, de lo que nos estábamos perdiendo. Gracias a ti y a Antonio por no dejarnos sin ello.
Un abrazo, muy buen post.
13 junio, 2008 a las 1:54 am
No me queda claro si resides en Lisboa actualmente. Llegué a tu blog mediante la lectura del que corresponde a Eduardo García Aguilar, a quien conocí cuando residía en la ciudad de México. Me gustaría enviarte una breve antología de la poesía portuguesa que preparé hace algunos años. ¿Sería posible que me enviaras tu e-mail.
Miguel Ángel Flores
17 junio, 2008 a las 10:53 pm
Miguel, disculpa el retraso en contestar. Actualmente, y espero que por mucho tiempo, vivo en Lisboa. Me encantaría recibir tus traducciones. Escríbeme a laumendinueta@gmail.com
Un abrazo