La soledad del extranjero
Morder con lentitud una cereza
mirar una vieja foto en blanco y negro
quitar el barro de unos cuantos gabanes
beber un güisqui con limón y hielo
ignorar las convenciones
ir a ver a un amigo sin interés
estudiar lo que nunca aprendiste
aprender lo que nunca estudiaste
esperar a nadie en una estación vacía
suspirar en el viento
cantar bajo la ducha
huir de un pueblo sin aviso
pisar las gafas hasta romperlas
quemar un libro recién comprado
buscar en la basura
morir de frío en un cajero
salir a la calle con el pijama
cortar de vez en cuando el pelo
blasfemar en otro idioma
escuchar sin atención
nombrar a la madre sin sentido
emborracharse de ligereza
cerrar todas las puertas con candados
abrir pocas ventanas a la luz
sentir el dolor más profundo
hablar con los muertos.
Ser poeta.
.
Postal de Granada
Hoy me parece mañana,
ayer me parece hoy
y mañana me parece ayer
si ayer es como mañana.
Espérame, tierra mia,
Calabria chiquilla
de gulas y migas de pan.
Sólo cuando pienso en ti
hoy es hoy
ayer era ayer
y mañana será mañana.
.
Condena a vida de un no arrepentido
Quisiera decirte que algo cambió
en el barrio de esta existencia deshabitada
en el diluviar del inesperado aguacero
decirte que mi vecino no adquiere nada
y no apunta mi nombre en la lista de la compra.
Que ahora los santos viven en las iglesias
que el tiempo es un marinero sin proa
que los poetas fueron matados por las palabras
que la nevera derrite las pasiones de los bulímicos
que los perezosos se levantan de la cama sin despertador
que los párpados baten sobre un libro abierto
los miedos y los errores de los estúpidos.
Sabes cuanto me cuesta fingir sentimientos sin precio
eludir la mano del dueño de títeres que me habita
y aprender a callar el silencio de los libros,
salir libre de polvo y paja como un lepisma entre los papeles,
procesar a un dios por sus atenciones.
Pero ninguno tiene el coraje de mostrarse
de decirte que la mafia tiene piel de hombre
que en el pueblo un chico ha caído abatido
que los mandatarios juegan lúcidos al ajedrez
que la historia no tiene sabor de requesón
y no cree en las mentiras, en las lecturas,
en los cursos de preparación sobre el dolor.
Quisiera decirte: mi corazón es un gitano,
coge las cáscaras para las calles sin salida,
adula senos de nigromantes olorosas
y esculpe amuletos para saber la verdad.
Estas palabras odiosas como mosquitos
pican sin dejar heridas.
Entonces recuerda que no temo la muerte
ni a los sicarios que conciertan conmigo una cita,
siento la necesidad de salir con la cabeza alta
armado hasta los dientes del amor.
De Prótesis del alma, 2008
En edición italiana, Ad esempio a me piace, 2009
Poemas contra la ‘ndràngheta
Daniel Cundari (Rogliano, 1983). Es considerado como el renovador de la tradición poética calabresa. Versificador comprometido, narrador y traductor, licenciado por la Universidad de Siena. Es autor de los libros, Cacagliùsi/Balbuzienti (2006), Il dolore dell’acqua (2007), de la plaquette Prótesis del alma (2008). Escribe en italiano, castellano y dialecto.
«Hay quien dice que los poetas mueren siempre jóvenes y quizá es igualmente cierto que los poetas nacen ya viejos porque quien ha sido rozado por el dardo de Apollo no tiene edad. Daniel Cundari es muy joven pero su poesía es ya antigua y sorprende la seguridad de su timbre, el rigor formal que revela una meditada cercanía con los clásicos y con las voces más significativas de la moderna lírica europea: sorprende la riqueza temática que se pone en marcha por una percepción vibrante, a veces casi traumatizada del dado existencial y de la experencia personal, e inmediatamente después se dirige hacia las razones de la vida de todo el mundo, hombres y animales, paisajes y memorias, destilando la trama magmática en una musicalidad sometida y devota, sin embargo provocada por un acento trágico y dramático». (MARIO SPECCHIO)
«Hablas de la escritura como práctica íntima e inaccesible, amparo necesario de la benigna locura formada por el derecho de amar, espléndida definición en la cual, me reconozco a fondo». (CLAUDIO MAGRIS)
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