Poemas de Navidad

1560221-1.jpg picture by LaurenblogEn 1962 el poeta Joseph Brodsky inició lo que se convertiría en un ritual: escribir cada año entre diciembre y enero al menos un poema que celebrara la Navidad. Una tradición personal urdida por uno de los mayores poetas judios de la historia de la literatura. Fueron contados los años en los que Brodsky no cumplió con esta ceremonia. La primera interrupción, ocurrida en 1964, se debe a un hecho extremadamente desafortunado. Recordemos que ese año Brodsky fue acusado por el gobierno ruso de “parasitismo social” y condenado a cinco años de trabajos forzados en un campo penitenciario de Arjanguelks. Gracias a la fuerte presión ejercida por la intelectualidad occidental, especialmente la inglesa y la norteamericana, Brodsky fue indultado cuando había cumplido una tercera parte de la condena. En 1972 salío al exilio pasando una breve temporada en Londres y otra en Viena antes de asentarse definitivamente en Estados Unidos como profesor universitario. A partir de 1973 los poemas de Navidad fueron escritos casi todos en Venecia, ciudad que el poeta visitaba sin falta cada fin de año. En ella veía reflejada, como en un espejo, a su natal San Petersburgo, también conocida como La Venecia del Norte. Brodsky murió en Nueva York en 1996, y por expresa voluntad, sus restos fueron trasladados al cementerio veneciano de San Miguel, desde donde se divisa plena de belleza a La Perla del Adriático. El último de estos singulares textos navideños está firmado en diciembre 1995. Tardó 33 años en darle cuerpo al libro, los mismos que durara la vida de Cristo, “dando vueltas por la habitación como un chamán, enrollando su vacío como un ovillo, para que su alma supiera algo que sabe Dios”. He aquí el primero de esta serie de poemas.

 

CANCIÓN DE NAVIDAD

a Yevgueni Rein, con afecto

 

Flota en una pena inexplicable,

entre inmensidades de ladrillo,

una barquita noctura, siempre encendida,

por el jardín de Alejandro;

farolito en la noche solitario,

como una rosa amarilla,

sobre las cabezas de sus enamorados,

bajo los pies de quienes pasan.

 

Flota en una pena inexplicable

el zumbido de un coro de sonámbulos y borrachos.

En la capital, un extranjero

tomó triste una foto por la noche,

y salió a la Ordynka

un taxi con pasajeros enfermos,

y los muertos están de pie,

abrazando los palacios.

 

Flota en una pena inexplicable

un trite cantante por la capital,

y junto a un puesto de petróleo,

un portero triste de cara redonda;

por la calle grisácea corre

un amante viejo y guapo.

Un tren de medianoche, recién casado,

flota en una pena inexplicable.

 

Flota en las brumas del Zamoskvorechie

un nadador casual hacia la infelicidad;

el acento judío recorre

la escalera triste y amarilla,

y entre amor y tristeza

en Nochevieja, víspera de domingo,

flota sin mostrar su pena

la bella del barrio.

 

Flota en los ojos la noche fría;

tiemblan copos de nieve en el vagón;

viento helado, viento pálido

ceñirá rojas palmas de las manos,

y se vierte miel de luces de ocaso

y huele a mazapán dulce,

y la Nochebuena trae un pastel nocturno

sobre su cabeza.

 

Sobre una ola azul oscuro,

en el mar de la ciudad,

flota tu año Nuevo en una pena inexplicable;

como si la vida empezara de nuevo,

como si hubiera luz y gloria,

un día feliz con pan de sobra,

como si la vida fuera a la derecha,

después de haber oscilado hacia la izquierda.

(1962)

 

Tomado de Poemas de Navidad de Joseph Brodsky, colección Visor de Poesía, traducción de Svetlana Maliavina y Juan José Herera de la Muela. En la foto una estampa de San Petersburgo.

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13 pensamientos en “Poemas de Navidad

  1. Brodski es uno de los espíritus más sutiles y profundos de los últimos cincuenta años del siglo pasado: sabía que no se podía decir todo, y que las palabras humanas no cambian las cosas como si fueran magia, pero también sabía que había que decirlas, impedir con ellas que la realidad impusiese su más aniquiladora inercia. Fue un hombre libre y confiado en que nadie tiene nunca la última palabra, ni el poeta ni, menos que nadie, el tirano

    Último post en el Blog deAlvaro de la Rica…Ganarle a Dios

  2. Todo un regalo para esta Navidad, yo tampoco lo conozco a fondo, solo algunas piezas sueltas, pero es una buena opción para leer en estos días, aunque es harto dificil conseguir ediciones antiguas de obras poeticas, lo voy a intentar.

    Un fuerte abrazo.

  3. Ha sido un hallazgo encontrar estos poemas y tu web. A camino entre ensoñancion y contemplacion, la ternura y, a veces ,el desamparo de estos versos que pueblan la Navidad de Brodsky. Gracias. Paz y Feliz Navidad

  4. Gracias; Lauren, por traernos poesía para esta Navidad. No es época que me guste particularmente, pero intentaré endulzármela con buenas lecturas.
    Un arbazo fuerte.

  5. tengo una duda con respecto a la tumba de Joseph Brodsky,ya que tengo el libro de Cees Nooteboom “Tumbas de poetas y pensadores”y la fotografìa que viene en el libro hay una cruz con una rosa dibujada,diferente de las que hay de èl aquì,¿es anterior la del libro,antes de poner la actual?
    Montserrat Sabate

  6. tengo una duda con respecto a la tumba de Joseph Brodsky,ya que tengo el libro de Cees Nooteboom “Tumbas de poetas y pensadores”y la fotografìa que viene en el libro hay una cruz con una rosa dibujada,diferente de las que hay de èl aquì,¿es anterior la del libro,antes de poner la actual?
    Montserrat Sabate

    • Yo pienso que la tumba es la misma desde 1996. La foto que ves aquí es del años 2001. No hay ninguna cruz en ella. Hace dos semanas volví a visitarla, sólo cambiaron dos cosas: ahora crece un rosal frente a la lápida y hay un buzón para poner notas y cartas. Eso es todo. Saludos

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