Estamos perdiendo el muelle
Publicado por: Lauren Mendinueta en autores colombianos, autores cubanos, crónica, ensayo, ViajesDesde hace 70 años existe un proyecto, naufragado en el mar de la burocracia colombiana, para recuperar la deteriorada estructura del Muelle de Puerto Colombia. En mi país decimos que todo nos llega tarde, menos la muerte y, lamentablemente en el caso del agonizante muelle es cierto. El pasado 8 de marzo, cuando el proyecto parecía a punto de concretizarse, se derrumbaron 200 metros de la estructura.
Era un desastre anunciado: no en balde la gente decía desde hacía años que el muelle ya no era de concreto sino de galleta de sal. Ahora, con un tercio de la estructura devorada por el mar, su recuperación será sustancialmente más costosa, pero al menos, y ante la inminente desaparición del Monumento Nacional, el gobierno de Colombia ha dicho que sí se realizarán las obras. Es una intervención que ha pasado de ser urgente a convertirse en obligatoria si no queremos perder la memoria histórica del que fuera uno de los puertos más importantes de Sur América a principios del siglo XX.
La Foto, una imagen tristísima del mutilado muelle, la tomé de la edición de hoy del periódoco El Heraldo de Barranquilla.


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28 marzo, 2009 a las 7:20 pm
Es una historia preciosa, Lauren. Y muy bien contada. Mi abuelo materno fue un gran ingeniero civil en España, y lo que cuentas ha despertado en mí muchas remenbranzas.
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3 abril, 2009 a las 8:36 pm
DEJAMOS MORIR AL CIEMPIES
No importa si fue Francisco Javier Cisneros, o el inglés, o quizás el Norte americano, o todos juntos, pero de lo que si estamos seguros, es de que nos dejaron la infraestructura mas importante para la economía del país y que desde el 15 de junio de 1893 desde su inauguración, Barranquilla fue la puerta al mundo; pero ahora… “el ciempiés” se ha cansado. Si de soportar por tantas décadas el trajinar de miles y miles de seres humanos que venían de distintos lugares del mundo, árabes, libaneses, italianos, alemanes, franceses, que pisaron su lomo incansablemente hasta que poco a poco, con el transcurrir de los años se fue desbaratando su columna. Pero no fueron los extranjeros los que le hicieron daño, al contrario, nos trajeron porvenir para la región y para el país. Ahh, pero eso si, nos ufanábamos de tener el tercer muelle más largo del mundo, la indiferencia de todos, la negligencia política, mejor dicho, la hemiplejía total.
Compositores como Rafael Campo Miranda que se inspiró con ese tema tan hermoso como lo es EL LAMENTO NAUFRAGO, no solo por la mujer mejicana que le tocó las fibras de su corazón, sino por el entorno de su belleza, que al verle parado erguidamente con sus patas dentro del raudal de sus aguas salobres le cantaba tanto en su lomo, como debajo de sus patas. Muchos se hicieron ricos a sus costillas, y aún así de destartalado se seguían lucrando, lo usaban las revistas para tomarle fotos a afamadas modelos, filmaciones, documentales, películas y otros más.
“Todos lo llevamos en el alma” dijo Ernesto Mccausland en su programa a las 11-¿porque no se manifestó el periodismo antes?- porque se dejó que sus patas flaquearan, acaso no se habían dado cuenta que su lomo ya estaba desquebrajado, por Dios… la verdad que si duele, nos duele a nosotros los cachacos como yo que estamos distantes ahora como se sentirán los amigos de la región caribe.
Orlando José Gómez Mansilla.
c.c. 13.439.909 Cúcuta.
dvdvideorent@hotmail.com
3 abril, 2009 a las 9:24 pm
Apreciado Orlando, quiero agradecerte tus palabras, tan lúcidas, tan sentidas, tan solidarias. Tienes razón, yo también me pregunto cómo fuimos capaces de cruzarnos de brazos hasta ver desaparecer el muelle frente a nuestros ojos. En el fondo creíamos que era inmortal, y ahora la realidad nos da una merecida bofetada. Un abrazo